viernes, junio 27, 2008

Capítulo 223 - Donde se Hace Referencia a Como se Mimetizó la Guerrilla Sanguinaria


Apreciamos que los magistrados encargados de instruir los sumarios tendientes a establecer la existencia o no de violaciones a los derechos humanos y la eventual responsabilidad de los allí imputados, no tengan en cuenta ni posiblemente les interese, lo precedentemente reseñado. Como así tampoco lo que significa, en su sentido técnico, el término “guerrillero”, término que según los Tratados y Convenciones Internacionales designa a quienes integran fuerzas irregulares, usando uniformes militares o que los identifican como tales, llevan armas a la vista de todos, tienen una conducción de orden militar y no utilizan la clandestinidad, con el objeto de poder ocultar su condición de combatiente y con el fin de asegurarse el éxito de su accionar. En una palabra, se designa así a quien actúa sin prodición. Quien oculta que se encuentra armado, quien no usa uniforme que lo identifique, ocultando de tal suerte su condición de combatiente, mimetizándose entre la población, lisa y llanamente es lo que se denominaba un “partisano”, quien al no respetar por ello las leyes de la guerra, no estaría protegido de ninguna manera por sus precisas prescripciones y por ende no le correspondería el estatus de “prisionero de guerra” ni el de beligerante. La jurisprudencia internacional, fue paulatinamente reviendo tales conceptos, y a la fecha es indudable que se inclina por calificar el accionar de tales personajes, teniendo en consideración si han cometido eventos penales internacionales descriptos en la Carta de Roma del CPI y si esos grupos reúnen ciertos requisitos, que se exigen para poder subordinar su conducta a tales tipos penales internacionales. Al tiempo de redactar estos párrafos, es traído extraditado a la Argentina el policía Almirón, imputado de ser uno de los jerarcas de la denominada Triple A, organización que se destacó por perseguir a ciudadanos sospechados de ser activistas de ideologías radicalizadas. Nadie ha comentado que, el imputado referido, que oportunamente fuera cuestionado en la propia Policía Federal, también tiene Derechos Humanos, aunque no haya respetado los de los demás. Si no reconocemos esto, estaríamos cometiendo antropofagia en perjuicio del caníbal.
Para fundamentar el pedido de extradición a España, donde moraba el citado, la Justicia argentina dictaminó, que no estaba prescripta la acción penal de los delitos que se le imputaban al mismo, ya que los mismos no podían prescribir, habida cuenta que las leyes internacionales prohiben prescribir los delitos de Lesa Humanidad y los Crímenes de Guerra. Personalmente entendemos que sí está prescripta la acción penal y que por ende no procedía que fuera extraditado.

miércoles, junio 11, 2008

Capítulo 222 - Utilización de la Justicia Con el Propósito de Acceder al Recinto de la Venganza Judicial


“Para los subversivos terroristas todos estos hechos configuraban ‘operaciones militares’ realizadas en el contexto de la ‘Guerra Revolucionaria’. Es decir que tenían clara conciencia que estaban protagonizando una GUERRA, se habían preparado para desarrollarla-tanto ideológica como militarmente- y habían adoptado una estructura clandestina y celular para dificultar su identificación.” “Siempre recalcaban ese “estado de guerra”en todos sus comunicaciones , en particular en sus ‘partes’ y ‘comunicados’ de operaciones y terminada la lucha armada por su derrota militar, sus principales dirigentes también lo hicieron en libros o en entrevistas con los medios de comunicación social. Sólo los abogados, las organizaciones de derechos humanos (parcializadas y conducidas por la izquierda) y los familiares, que lograron implementar un gran negocio económico con las distintas indemnizaciones para su sector, sostienen lo contrario por razones jurídicas y pecuniarias.”. (Web “Década del 70 – Guerra Revolucionaria en la República Argentina)
A tal afirmación, nos permitimos añadir la circunstancia de que integrantes de nuestra Justicia, incluida la Corte Suprema de Justicia, también son responsables de que se haya cometido una iniquidad, que condujo a una ineluctable aporía. No otra cosa podemos sostener cuando nos encontramos ante la pretoriana creación del término “Terrorismo de Estado”, utilizado como agravante de una acción bélica. Resaltamos que este singular calificativo, no jurídico en absoluto, fue objeto de expresiones satíricas en el dictamen del fiscal español, que se expidió en los pedidos de extradición de María Estela Martínez de Perón a lo que unimos las inusuales expresiones usadas por los magistrados que dieron su veredicto negativo al respecto, dejando entrever que les parecía “raro” cuanto menos, que después de 30 años haya resucitado esta suerte de fiebre vindicativa en los funcionarios judiciales de la Argentina, intentando hacer aparecer, de cualquier forma, que los eventos debían ser calificados como Delitos de Lesa Humanidad, con el intento de no interrumpir la prescripción de ellos.

miércoles, mayo 21, 2008

Capítulo 221 - Ante la Total, Integral y Prolongada Guerra Revolucionaria

(continuación)


“Consideramos necesario reiterar que las organizaciones subversivas planteaban la Guerra Revolucionaria como ‘total, integral y prolongada’; por lo tanto resulta fundamental entender que se trata de una lucha política, ideológica, económica, cultural y militar. Consecuentemente, esa experiencia nos impone estar alerta y mantener siempre un juicio racional con claridad de ideas para detectar ataques o desviaciones ideológicas-revolucionarias en cualquiera de esos ámbitos, a efectos de poder prevenir e impedir repeticiones sangrientas como las que nos tocó vivir.” “Esa guerrilla que apoyaba a la subversión terrorista, es decir, a la Guerra Revolucionaria, apareció en Argentina a fines de la década del 50, tuvo un incremento significativo hacia 1970 y alcanzó su máxima expresión entre 1973 y 1977. Logró incorporar a sus filas una cantidad importante de hombres y mujeres provenientes mayormente de la clase media: de partidos políticos de izquierda, de sectores extremistas de los partidos políticos tradicionales, del medio universitario, de sectores intelectuales y artísticos, de sindicatos marxistas, de grupos católicos radicalizados y de una minoría de ingenuos captados por una propaganda tan hábil como permanente.” “Sus acciones conmovieron profundamente a la sociedad argentina, ya que secuestraron y asesinaron a figuras notorias del quehacer político, sindical, empresarial, cultural, policial y militar. En oportunidades llegaron a controlar el aparato del Estado, tanto en el orden nacional como en varias provincias. Sus operativos llegaron a límites nunca vistos antes: copamiento de unidades militares, múltiples secuestros extorsivos, asaltos a comisarías y bancos, toma de localidades, asesinatos y robos permanentes, intimidaciones y amenazas incontables, incendios y destrozos espectaculares.”

viernes, mayo 16, 2008

Capítulo 220 - La Guerra Revolucionaria en la Argentina - Su Evolución y Empleo del Terrorismo Para Lograr los Objetivos




(continuación)

Me permito extenderme al respecto, citando literalmente lo que surge de la web “www. Guerra Revolucionaria en la República Argentina.com”, que tengo a la vista y que sintetiza de manera impecable lo sucedido durante el lapso que estamos tratando. La profesionalidad del tratamiento de este específico tema, me exime de elogios y de comentarios al respecto. Agradezco desde ya al general Guerrero, ilustre profesional, estudioso de esa época, que me permite usar tan brillante tarea, en aras de una mejor comprensión de un tema que, no cabe duda alguna, es castrense por excelencia por lo que solamente él, quién pudo desarrollar de esta manera documentada, objetiva y científica, tan dificultoso trabajo, podría ayudar a que conozcamos los profanos, lo que realmente ha sucedido, visto con la óptica de un experto. Sirvan estas líneas al propósito de reiterar mi agradecimiento al especialista militar, nadie mejor que él podría ilustrarnos con precisión, objetividad y aptitud profesional, los eventos bélicos que se han ido sucediendo, puntualizando lo necesario, sin cargar las tintas innecesariamente ya que su trabajo no se encuentra teñido por ninguna ideología que lo incline hacia uno u otro bando. Señala el citado militar: “Es importante destacar que el empleo de la Guerra Revolucionaria fue una de las características del conflicto desatado por el movimiento comunista internacional para imponer la doctrina y el sistema marxista-leninista en el mundo, operando en los campos político, económico, psicosocial, cultural y militar. Es decir que su objetivo va más allá de la simple conquista de un espacio determinado o de ciertos grupos humanos, sino que persigue mediante la toma del poder político, el dominio del hombre y de su destino.” “Cada vez que lo consideraron necesario para obtener sus fines, los revolucionarios marxistas apelaron al empleo del ‘terrorismo’, esto es, el método de usar sistemáticamente la violencia para conseguir objetivos; de esa forma lograba el efecto perseguido: la creación de un estado espiritual de inseguridad, desazón, desorientación y miedo en la población que generaba su parálisis y facilitaba luego su dominio y posterior control.”

lunes, mayo 12, 2008

Capítulo 219 - Los Travestidos de Peronistas Adhieren a Alcanzar el Poder Mediante la Lucha Armada


(continuación)
A raíz de lo determinado anteriormente, pasado un año se realizó en la Habana, entre el 31 de julio y el 10 de agosto de 1967, la Primera Conferencia de la Organización latinoamericana de Solidaridad (O.L.A.S.). Su origen fue la decisión de los 27 países que concurrieron a La Tricontinental el año anterior, para diferenciarse entre los distintos proyectos, tener identidad propia, mayor fuerza y mejor capacidad de coordinación para llevar adelante la lucha armada en el continente americano. La OLAS produjo varios documentos y en su “Declaración General” entre otros conceptos dijo: El primer objetivo de la revolución popular en el continente, es la toma del Poder mediante la destrucción del aparato burocrático-militar del Estado y su reemplazo por el pueblo armado para cambiar el régimen social y económico existente. Dicho objetivo-agrega enseguida- sólo es alcanzable a través de la lucha armada. Mas adelante sostiene que la guerra de guerrillas como genuina expresión de la lucha armada popular es el método mas eficaz y la forma mas adecuada para librar y desarrollar la guerra revolucionaria en la mayoría de nuestros países y consiguientemente, en escala continental…..” “En su parte resolutiva, la Declaración Final tenía 20 puntos en forma de proclama. Resumimos algunos de ellos que son demostrativos de su contenido:1ro.- Constituye un derecho y un deber de los pueblos de América Latina hacer la revolución…….5to.- La lucha revolucionaria es la línea fundamental de la revolución enAmérica Latina……..6to.- Todas las demás formas de lucha, deben servir y no retrasar el desarrollo fundamental que es la lucha armada…” “ (…) nuestra lucha constituye un aporte decisivo a la lucha histórica de la humanidad por librarse de la esclavitud y de la explotación. ¡El deber de todo revolucionario es hacer la revolución!”El cierre del día 10 de agosto lo hizo Fidel Castro. Entre nuestros representantes podemos mencionar al abogado John W Cooke que ya vivía en la Habana y era uno de los responsables de organizar el proceso revolucionario en nuestro país, a Juan García Elorrio que publicara la revista “Cristianismo y Revolución” de mucha llegada a los jóvenes “tercermundistas”, Joe Baxter, Norma Arrostito, Fernando Abal Medina, Roberto Quieto, Jorge y Arturo Lewinger, y algunos otros, provenientes del socialismo y del trotskismo. Muchos de los nombrados murieron luego en la lucha armada que propiciaron e iniciaron, tiñendo de sangre la República. (Web “Década del 70 – Guerra Revolucionaria en la República Argentina)

sábado, mayo 10, 2008

Capítulo 218 - Fidel Castro Arengó a los Guerrilleros que Atacaron a los Gobiernos Latinoamericanos


Volviendo nuestra atención al delegado Cook, señalemos que concurrió, acompañado de otros integrantes del peronismo, que se distinguirían años mas tarde como integrantes de organizaciones guerrilleras. No podemos dejar de destacar que la reunión estuvo presidida, como no podía ser de otra forma, por el propio Fidel Castro, quién a su finalización, arengó a la concurrencia. Les recuerdo a los lectores que para esa época el Líder del Peronismo, el general Juan Domingo Perón, aun vivía y no se hacía nada si no era previamente consultado con él. Ningún integrante del peronismo se animaba a desafiar a su jefe, so pena de ser imputado de “sacar los pies del plato”. Un peronista de verdad sabe que tal actitud era equiparada a la traición. En este caso ¿Lo conocía Perón? Creemos que lo sabía, como no podía ser de otra manera, pero que dejó hacer por alguna razón poderosa que él y sólo él sabía.
En el discurso de clausura, el 15 de enero de 1966, Fidel Castro dijo, entre otras cosas: “En muchas naciones de América Latina se dan las condiciones para la lucha armada revolucionaria…..nosotros creemos que en este continente o en casi todos los pueblos, la lucha asumirá las formas mas violentas. Y cuando se sabe eso. Lo único correcto es prepararse para cuando esa lucha llegue. ¡A prepararse ¡” De las propias palabras de Fidel Castro, es fácil extraer la conclusión obvia de que ellas representan el punto de partida para el estallido de acciones revolucionarias, a sangre y fuego, destinadas a derribar a los gobiernos de América Latina, sin importar si eran constitucionales o no. En el caso de gobiernos militares, el pretexto era que defendían de esta forma a la “democracia”. En el caso de gobiernos democráticos, consideran a estos gobiernos como títeres del “imperialismo”. Todo pretexto era bueno. Lo que importaba eran los fines perseguidos, la instalación de gobiernos marxistas, quiéranlo o no los pueblos que iban a ser gobernados por ellos. La soberbia en marcha.

domingo, mayo 04, 2008

Capítulo 217 - El Entrismo Montonero y Rodolfo Walsh

(continuación)
“Rodolfo Walsh fue un testigo que dejó constancia escrita de las profundas fallas de la organización que aspiraba a provocar un gobierno en la Argentina similar al vigente en Cuba. Walsh, un militante de coraje, fue interceptado por un grupo de la Esma el 25 de marzo de 1977 y él había decidido no entregarse. No estaba dispuesto a afrontar la tortura a que sería sometido como jefe de la inteligencia de Montoneros a quien se intentarían arrancar todos los secretos posibles de la organización y, tal como había hecho poco tiempo antes su hija Victoria, desenfundó su pistola, enfrentó a sus agresores y una ráfaga de ametralladora lo partió. Se dice que, de lo contrario, él tenía una pastilla de cianuro.”(…)

Walsh advierte: "Si corregimos nuestros errores volveremos a convertirnos en una alternativa de poder. Por lo tanto son falsas todas las visiones alarmistas sobre si tenemos tiempo o no. Tenemos todo el tiempo necesario, si lo sabemos usar".

“Hasta el 24 de marzo del 76 planteábamos correctamente la lucha interna por la conducción del peronismo. Después del 24 de marzo del '76, cuando las condiciones eran inmejorables para esa lucha, desistimos de ella y en vez de hacer política, de hablar con todo el mundo, en todos los niveles en nombre del peronismo, decidimos que las armas principales del enfrentamiento eran militares y dedicamos nuestra atención a profundizar acuerdos ideológicos con la ultraizquierda".
Walsh planteaba la integración del Partido Montonero ("que incluye a todo lo que genéricamente llamamos fuerza propia") y el Movimiento Peronista…”

“Walsh era consciente de que había un conflicto en el que es habitual incumplir las convenciones y las reglas, y no reclamaba por ello: "Nuestras armas también son violatorias de las convenciones internacionales. Ellos se autoaislan, pero nosotros también, y en ese trueque ganan ellos, porque nosotros teníamos con qué impedirlo y ellos no. Es un cambio de peón por alfil; ellos ya estaban aislados y consiguieron aislarnos a nosotros, planteando una lucha de aparatos, que nosotros no podemos bancar". (Extraído, en lo pertinente de la web: http://www.partidofederalba.org.ar/index.phpoption=com_content&task=view&id=456&Itemid=2 )

lunes, abril 28, 2008

Capítulo 216 - La Conferencia de la O.L.A.S. y el Entrismo

(continuación)

Pretender que constituye una falsedad, afirmar que en la década del sesenta, en diversos países del Cono Sur, casi al unísono, diversas organizaciones terroristas atacaron a sus gobiernos, con la intención declarada de derribarlos, obedeciendo expresas instrucciones del gobierno del Estado de Cuba, es desconocer arbitrariamente la realidad. No se nos oculta que, a pesar de lo expresado, existe un empecinamiento inmotivado de ignorar todo lo relacionado con los antecedentes relacionados con tal tema. Los medios, ni los mencionan, los ignoran olímpicamente, ya que si tales antecedentes son dados a conocer, cae la “Historia Oficial”. Debemos recordar que anteriormente citamos, que entre el 22 y el 29 de noviembre de 1964, se concretó en La Habana, Cuba una reunión secreta de delegados de partidos Comunistas de toda América Latina y de delegados de formaciones marxistas y trotskistas de esa región. En ella se determinó la realización de acciones comunes a concretar en sus países de origen. El 3 de enero de 1966, en el mismo lugar y a instancias del comunismo soviético, es decir de funcionarios de la entonces Unión de las Repúblicas Soviéticas Socialistas (U.R.S.S.), y de los funcionarios estatales de La Habana, Cuba se realizó la que mundialmente se conoce como la ““Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina” denominada comúnmente “La Tricontinental” que fuera presidida por el "demócrata" Salvador Allende - luego presidente de Chile- donde concurrieron 483 representantes de 82 países (27 latinoamericanos).
El delegado “oficial” de nuestro país fue John William Cooke. Adviértase que este delegado no representaba al partido comunista sino al peronismo marxista. En realidad, de acuerdo a lo que pasó ulteriormente, era evidente que se trataba de la avanzada de lo que se denominó, con el correr de los años “El Entrismo”, disfraz de oveja que adoptó el lobo, para poder atacar y vencer.

domingo, abril 27, 2008

Capítulo 215 - Según Perón los "Jóvenes Idealistas" que Atacaban a su Gobierno Eran Terroristas

(continuación)

Como ya dijimos, Perón es un brillante testigo de cargo. Aseveró que los grupos armados que atacaban a su gobierno eran terroristas, que si intentaban mediante la violencia, derribar a su gobierno, se les iba a responder con la misma violencia. Señaló que lo sucedido en Chile, no fue culpa de los militares, sino de los guerrilleros terroristas que actuaban allí. De sus palabras no se desprende odio hacia los militares. Después de todo él era un militar. Los “peronistas” de ahora, los que pretenden seguir su doctrina, abrazando la doctrina inficionada de marxismo, odiando a los militares, persiguiéndolos y ensañándose con ellos, de una manera injusta, no cumplen los preceptos del peronismo ya que en lugar de actuar respetando la Doctrina Peronista, imbuídos de su "Soberbia Armada" siguen, como lo hicieron anteriormente, las directivas difundidas oportunamente en La Habana, Cuba por su mentor, líder y cabecilla terrorista: Fidel Castro.
Con tal actitud, es necesario destacarlo, desoyen las manifestaciones de Perón cuando expresó taxativamente: “Nosotros somos decididamente antimarxistas. Lo sucedido a Allende demuestra que Allende cayó víctima de su sectarismo, de su política tendiente al exceso. Estoy seguro de que domaremos a la guerrilla. Chile nos ha enseñado muchas cosas.” (sic)
Creo que si el general Juan D. Perón, hubiera dado a conocer tal pensamiento, en la actualidad, nuestra Justicia le hubiera imputado participación necesaria o instigación, de delitos de Lesa Humanidad y Crímenes de Guerra y los jueces no hubieran hesitado en sentarlo en el banquillo de los acusados.
La solicitada de las 62 Organizaciones Peronistas, referida precedentemente, sin duda alguna fue publicada previa conformidad de Perón. El Movimiento Nacional Justicialista, no aceptaba que alguien se atreviera a dar este paso trascendente, sin la previa conformidad del Conductor. Por lo que, necesariamente debemos concluir que ella refleja el pensamiento del general Perón respecto de la guerrilla terrorista-marxista. Como se advierte, no es posible prescindir de estos elementos de juicio, tan gravitantes, si en realidad lo que se intenta es administrar justicia conforme a derecho. Ahora, si lo que se desea es otra cosa, no hay más que hablar.
¿Y en que se basaba el general Juan Domingo Perón, para criticar de tal forma a esas formaciones guerrilleras? Para contestar a tal interrogante, debemos insistir una vez mas en recordar la etiología de tales movimientos, que se autodenominaban de “Liberación”. Aunque en nuestro país, no había nada que liberar, era evidente que quedaba bien para estas organizaciones terroristas, adoptar ese nombre ya que estaba de moda para ese entonces. Cerrarse a la verdad, no reconocer que los subversivos acá en nuestro país y en los otros países donde sembraron sangre y fuego, no actuaban por su cuenta sino que formaban parte de un sistema, es negar en forma soberbia, la realidad. Es desconocer el conocido apotegma peronista, que refiere que en política la única verdad es la realidad.

sábado, abril 26, 2008

Capítulo 214 - Donde el General Juan D. Perón Nuevamente Denuncia a los Infiltrados

(continuación)



Los términos de su declaración, no dejan lugar a dudas en cuanto a la postura del general. Quienes argumentan que accionaron para defenderlo, sencillamente faltan a la verdad, son unos mentirosos, que no hesitan en hacerse llamar “peronistas” para infiltrar al Movimiento, a fin de destrozarlo como los gusanos hacen con las manzanas.
El cuento de “Caperucita Roja”, que pretenden que todos creamos, es la repetición de la fábula que han desparramado, reiteradamente durante su “exilio”, en el exterior del país. Al punto que, estimamos, que ellos mismos se han creído tal mitomanía política. Ellos, que apelaron a las armas, intentando derribar a las autoridades constitucionales, durante la época del peronismo, cuando las Fuerzas Armadas se les adelantan, derribando al gobierno constitucional atacado por los terroristas, dan un giro copernicano, y se constituyen “per sé” en nada menos que “defensores” del gobierno de Isabelita.
Ellos que se titulan legítimos representantes de las aspiraciones populares, no creo que puedan responder al interrogante que se plantea: ¿Si el pueblo, en su gran mayoría apoyaba al general Juan Domingo Perón, con que fin atacaban su gobierno mediante el uso de las armas? ¿Quién les otorgó esa representación popular de la que hacen gala reiteradamente en sus comunicados, que burla la soberanía del pueblo? Nunca lo van a poder responder. Lo que pasa es que en el fondo, ellos saben perfectamente que intentaban usar al general, quien se dio cuenta de tal picardía, puesto que no estaba lelo como ellos presumían infundadamente. La actitud de la guerrilla marxista, demuestra a las claras, que su postura estaba lejos del pueblo. Esta postura acomodaticia, sanguinaria, egoísta, cruel, fue usada y es usada, para aparecer como “víctimas” de los ataques de los militares, es decir exactamente al revés de lo sucedido. Y como los jueces no se molestan en indagar sobre la etiología de los eventos que investiga, ya que lo considerar superfluo, necesariamente el fallo será arbitrario ya que en la individualización de las penas, la Justicia con mayúscula brillará por su ausencia.
Si el general Juan Domingo Perón, hubiera estado vivo, los “peronistas” de opereta, a no dudarlo, lo hubieran sometido a la Justicia, imputándole haber cometido delitos imprescriptibles de Lesa Humanidad o Crímenes de Guerra. Los carteles que ordenó pegar el sindicalismo peronista, los disuadió, ya que si los fieles peronistas no hubieran apelado a esta exhibición de "Lealtad Peronista", tácitamente hubieran dado vía libre para que la memoria del General sufriera el escarnio de ser vituperada por estos indignos.
Lo cierto es que, con esa maravillosa intuición, que ni siquiera sus partidarios fueron capaces de captar, Perón profetizó, advirtió, sobre lo que iba a suceder si proseguía el accionar terrorista contra su gobierno constitucional. Y pasó ...

jueves, abril 24, 2008

Capítulo 213 - Perón Expulsa del Movimiento a los "Entristas"


(continuación)

Un periodista de nota, Alejandro Guerrero, refiere que “Por lo demás, antes de asumir la Presidencia, Perón había contribuido a la caída de Salvador Allende en Chile al ordenar, por medio de su vicario Héctor Cámpora, que las masas movilizadas en toda Argentina se retiraran de las calles. De inmediato obedecieron la JP y el Partido Comunista, de modo que la dictadura chilena tuvo tranquilidad del otro lado de la cordillera.”
“Luego, ya en el gobierno Perón permitió a una delegación de la DINA, la policía política de Pinochet, instalar una oficina en Buenos Aires, en la calle Moreno, frente al Departamento Central de la PFA, para espiar y perseguir a la colonia de exiliados chilenos. También fueron perseguidos militantes brasileños huidos de la dictadura del general Geisel, y algunos de ellos fueron secuestrados
Con una paciencia digna de mejor causa, el general Perón, les hizo notar a los legisladores justicialistas disidentes, que el Estado tiene la obligación constitucional, de sancionar los instrumentos legales para poder hacer frente a los terroristas. No lo entendieron al general. No lo entendieron, por la sencilla razón de que se consideraban unos iluminados, unos elegidos, y realmente constituían, como se los definió acertadamente, “La Soberbia Armada”.
Adrede hemos adjuntado el “Parte de Guerra” emanado de los irregulares terroristas, con lo que probamos acabadamente que ellos mismos reconocían que existía de hecho un estado de beligerancia interna en el país, es decir, un conflicto armado no internacional. Debieron aplicarse tanto las Convenciones de Ginebra como sus Protocolos Adicionales, especialmente el Protocolo II. Salvo que estos “jóvenes idealistas” pretendan haber integrado las filas de los scouts argentinos.
Los autores de este “Parte de Guerra”, los mismos que atacaron cuarteles, asesinando a mansalva y cometiendo otros crímenes de guerra, pasados unos años al comparecer a deponer ante la Justicia se desdijeron, alegando que no se trató de una guerra sino de la “defensa” armada, que ellos hicieron del gobierno constitucional, contra el accionar del ejército “contrarrevolucionario”. Una ingenuidad en labios de otras personas, y una aberración en labios de los otrora terroristas y hogaño “terroristas” de salón.
No fue la única ocasión en la que el general Juan Domingo Perón dejó sentada su opinión respecto al marxismo internacional; recordemos un reportaje concedido en la oportunidad a un matutino italiano. Su postura ideológica no es la que, en la actualidad, nos pretenden vender los marxistas “entristas”.
Adviértase que el entonces presidente Perón fue taxativo en sus severas apreciaciones, sin dejar lugar a ninguna duda: “Nosotros vamos a proceder de acuerdo con la necesidad, cualquiera sean los medios. Si no hay ley, fuera de la ley, también lo vamos a hacer y lo vamos a hacer violentamente. Porque a la violencia no se le puede oponer otra cosa que la propia violencia. Eso es una cosa que la gente debe tener en claro, pero lo vamos a hacer; no tenga la menor duda.”

martes, abril 22, 2008

Capítulo 212: El diputado Peronista Rodolfo Ortega Peña Imputa al General Juan D. Perón Ser Un Asesino


(continuación)
Hemos encontrado una mención, on line, relacionada con imputaciones que Rodolfo Ortega Peña hace al general Juan Domingo Perón, como mentor de la denominada Triple A, una organización paraestatal, que se ocupó de secuestrar, torturar y asesinar eventualmente, a izquierdistas que militaban en las organizaciones terroristas.
El diario “Avanzada Socialista” perteneciente al partido Socialista de los Trabajadores, del 4 de junio de 1974, al relatar un ataque perpetrado por la Triple A, contra un local partidario, sito en General Pacheco señaló: “La noche del 29 de mayo de 1974, en el quinto aniversario del Cordobazo, el local del Partido Socialista de los Trabajadores en Gral. Pacheco fue asaltado por una banda de la Triple A como parte de una ofensiva terrorista contra nuestro partido que incluyo el asesinato del obrero Inocencio Fernández, cuatro voladuras de locales, los tres atentados contra mi vida y la “Masacre de Pacheco”, todo acontecido en el mismo mes.”. Refiere que violentando la puerta de acceso y saltando desde los techos y terrazas, ingresó un grupo de 15 personas, provistas de armas largas, a los golpes e insultos. Obligaron a 6 personas que allí se encontraban, a ingresar a los autos, en los que habían sido trasladados. Tres mujeres fueron liberadas por sus captores, mientras que los restantes secuestrados permanecían en los baúles. El 30 de mayo de 1974, a la mañana, en la localidad de Pilar, aparecieron sus cadáveres, acribillados a balazos.
Sigue relatando la citada web que “El día del entierro de los camaradas, Ortega Peña electrizó al país diciendo “que estos asesinatos tienen un responsable, con nombre y apellido, y ese es el General Perón”. Fue la primera vez que un Diputado Nacional, elegido por el Frente Justicialista que llevo a Perón como Presidente lo hacia responsable por la creciente ola de violencia de la derecha contra activistas sindicales, militantes de la izquierda Peronista y los marxistas. Esas palabras le valieron la condena a muerte que ejecutó el tristemente famoso sicario Almirón, sesenta días después. (www.izquierda.info.modules.com).

lunes, abril 21, 2008

Capítulo 211: Floja Memoria y Singular Desagradecimiento Tienen los Verdaderos Peronistas








(continuación)


Por su parte, la mesa directiva de las 62 Organizaciones Gremiales que controlaba la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y constituía uno de los brazos fuertes de la interna de la CGT, publicó el 14 de septiembre de 1973, una amplia solicitada en el Clarín, titulada “A los asesinos, secuestradores y delincuentes comunes disfrazados de revolucionarios” con la que censuraba duramente al ERP 22 de Agosto por el episodio de las tres solicitadas que obligó a publicar al citado diario. Téngase en consideración, que no se trataba de una solicitada emanada de una entidad que nucleaba a los empresarios o a los banqueros o a los financistas, sino que se trataba de una solicitada emanada de los cuerpos orgánicos de la rama sindical del peronismo, en plena época de Perón, y con el visto bueno del Líder, así que no factible acusar a su contenido como un desvío de la doctrina peronista.
Más adelante, las 62 Organizaciones sostuvieron que los integrantes de la banda agresora “usan la cantinela (sic) que ya les escuchamos varias veces. Por ejemplo, hablan de imperialismo. Entiéndase bien: de imperialismo y no de imperialismos. Y usan el singular porque sus patrones les prohiben expresarse con realidad. Porque para ellos el yugo que impone el marxismo que representan no es esclavitud”. Y agregaban: “para ellos, fusilar, asesinar, negar los valores humanos, renegar de la libertad, si se hace en nombre de su amado ‘comunismo’, es “salvación”.
“Hablan de “burocracia sindical” – continuaba la solicitada sindical – o de “burguesía nacional”, niegan la decisión de nuestras Fuerzas Armadas de integrarse al proceso de reconstrucción, pero en toda su dialéctica no utilizan ninguna vez el término servilismo. Y eso tiene su explicación, porque los señores del ERP son sólo sirvientes que viven temerosos de despertar la ira de sus amos.
“Alguien los definió como revolucionarios de opereta. De una opereta trágica en la que ellos se muestran fuertes, aprovechándose de la mesura de todo un pueblo que quiere reconstruir y liberar a la Patria en un clima de paz. “Pero eso se acabó. Ellos eligieron el terreno. Y los argentinos que no sabemos arrugarnos a la hora de la verdad, aceptamos el desafío. A pesar de su disfraz de mascaritas, iremos a buscarlos uno a uno, porque los conocemos. Ni las capuchas, ni los patrones que tienen, podrán salvarlos. Han rebasado la copa y ahora tendrán que atenerse a las consecuencias…”. (Extraído de “Por Amor al Odio” de Carlos Miguel Acuña)

martes, abril 15, 2008

Capítulo 210 - El General Perón Advirtió, Reiteradamente, Acerca de la Intención de los Radicalizados Marxistas de Intentar Copar al Movimiento.


(continuación)
Nadie que obre de buena fe, puede sostener con sinceridad, que las organizaciones armadas subversivas, los sanguinarios terroristas, que secuestraron, que atacaron cuarteles, que asesinaron, incendiaron y pusieron bombas de alto poder sin importarles si eran víctimas civiles o militares, no cometieron delitos de lesa humanidad. No existe ninguna base lógica como para justificar el accionar de estos delincuentes. Lo reconoce ese testigo privilegiado que fue el teniente general Juan Domingo Perón. Destacamos su reconocimiento de que el Movimiento Peronista podía ser copado por elementos marxistas radicalizados. Pasados los años se perfeccionó tal accionar, al punto que en la actualidad alguien puede incluso dudar si al Movimiento Justicialista, lo fundó Perón o Stalin.
Resaltó Perón, persistentemente el peligro que avizoraba: “Por eso, deseo advertir a los que tratan de infiltrarse en los estamentos populares o estatales, que por ese camino van mal. Así, aconsejo a todos ellos tomar el único camino genuinamente nacional: cumplir con nuestro deber de argentinos sin dobleces ni designios inconfesables. Nadie puede ya escapar a la tremenda experiencia que los años y el, dolor y los sacrificios han grabado a fuego en nuestras almas y para siempre”.
De los discursos del general Perón, podemos extraer conclusiones interesantísimas sobre este punto, como ya afirmamos, puestos a la tarea de revisar el desenvolvimiento histórico de los sucesos de la década del 70 y, en especial, podremos desenmascarar a los pretendidos “civiles” que fungen en el papel de “víctimas” de la “represión” estatal.
Relacionado con estos temas, relató el periodista Carlos Miguel Acuña, quien profundizó el estudio de esa época: “Buena parte de las dirigencias partidarias argentinas censuró el golpe que colocó al general Augusto Pinochet en la presidencia de la República de Chile y con el correr del tiempo esa actitud pasó a convertirse en un lugar común del léxico político.
Sin embargo, para Perón lo ocurrido detrás de la cordillera tuvo un sentido distinto. No se trataba de un enfrentamiento entre los partidarios de la democracia y una dictadura militar. Sin pelos en la lengua y cuando acababa de ser ungido por tercera vez presidente de la Nación, fue entrevistado por el Giornale d’ Italia, al que respondió ante una pregunta específica: “Nosotros somos decididamente antimarxistas. Lo sucedido a Allende demuestra que Allende cayó víctima de su sectarismo, de su política tendiente al exceso." Estoy seguro de que domaremos a la guerrilla." (Nota de R.: Debemos hacernos una pregunta, con respecto a esta taxativa afirmación del general: ¿A que guerrilla se refiere el Líder, cuando afirma "domaremos a la guerrilla"? Para la época en que se concretó esta entrevista, en la Argentina existían movimientos guerrilleros varios, destacándose por su crueldad en las acciones que acometían, la banda subversiva de terroristas Montoneros y el denominado Ejército Revolucionario del Pueblo. No existía otro movimiento guerrillero de signo contrario a ambos o sea de derecha. Lo que nos lleva, como de la mano, a concluir que el general Perón se estaba refiriendo, a la guerrilla marxista y a la guerrilla disfrazada de "peronista"). "Chile nos ha enseñado muchas cosas. O los guerrilleros dejan de perturbar la vida del país o los obligaremos a hacerlo con los medios de que disponemos, los cuales, créanme, no son pocos. Las vicisitudes chilenas cerraron la única válvula de seguridad de que disponían los guerrilleros argentinos (…) A Cuba le advierto que no haga el juego que hizo en Chile porque en (la) Argentina podría desencadenarse una acción bastante violenta (…) Si la guerrilla insiste, sucederá lo que en Santiago, donde la responsabilidad no fue de los militares sino de los guerrilleros”. De esta última afirmación, es dable afirmar que Perón conocía que la guerrilla, que asolaba a la Argentina para la época de su mandato presidencial, recibía apoyo logístico y financiero del tirano marxista Fidel Castro. Lo conocía y no hesitaba en difundirlo por los medios periodísticos. No pasemos por alto la grave amenaza que hace a Fidel. Creemos que tal afirmación, dejará sin argumentos justificativos, a quienes sostienen que practicaban el terrorismo, como "peronistas" y en nombre del general Perón. Señaló, en tal ocasión algo muy importante, por la trascendencia que tiene para quien trate de investigar la verdad de lo sucedido en esa época: Para el general Juan Domingo Perón, a Salvador Allende no lo derribaron los militares, sino los excesos cometidos por la guerrilla marxista que lo apoyaba. Ellos, los militares chilenos, lo único que hicieron fue salir a enfrentarlos y la guerrilla perdió, lisa y llanamente.

viernes, abril 11, 2008

Capítulo 209: El General Perón Advierte Nuevamente Sobre las Consecuencias Funestas de los Planes del Entrismo


(continuación)
Y si es indiscutible que Perón accedió al poder con mas de seis millones de votos, lo es también que quienes decían representar a la gran masa del pueblo, se representaban a ellos mismos y a sus siniestros fines. Caen entonces, en forma estrepitosa, las afirmaciones de los comunicados dados a publicidad por estos bandoleros, estos pistoleros, ya que en ellos se auto titulan como representantes de todos los argentinos, lo que a todas luces es una farsa. Una sangrienta farsa.
De un somero análisis de las afirmaciones de Perón, resulta ingenuo que alguien piense que las organizaciones subversivas, que actuaron en la década del 70, tuvieran como fin atacar a los enemigos del pueblo y recuperar a la Argentina para su líder. Esta circunstancia creo que no ha sido suficientemente investigada, en ninguna sede jurisdiccional. Insistimos en la necesidad de indagar al respecto, ya que entonces podríamos sacar en conclusión, que los conflictos armados no internacionales, que tuvieron lugar en la Argentina, durante las presidencias constitucionales de Cámpora, Perón y Martínez de Perón y los que tuvieron lugar antes de la asunción del primero, constituyeron una guerra civil, con todas las consecuencias jurídicas que derivan de tal calificación. La Nación Argentina, fue atacada por distintas bandas de terroristas subversivos, quienes tenían como finalidad inmediata o mediata, la toma del Poder, tras derribar al legítimo gobierno constitucional.
Sigamos a Perón, quien prosiguió expresando en la ocasión citada: “Conozco perfectamente lo que está ocurriendo en el país. Los que crean lo contrario se equivocan. Estamos viviendo las consecuencias de una posguerra civil que, aunque desarrollada embozadamente no por eso ha dejado de existir. A ello se le suma las perversas intenciones de los factores ocultos que, desde la sombra, trabajan sin cesar tras designios no por inconfesables menos reales. Nadie puede pretender que todo esto cese de la noche a la mañana pero todos tenemos el deber ineludible de enfrentar activamente a esos enemigos, si no querernos perecer en el infortunio de nuestra desaprensión o incapacidad culposa.” (…) .
Poniendo de relieve, una vez mas, su estatura política, en esa ocasión sostuvo en forma visionaria que: “Los que ingenuamente piensan que pueden copar a nuestro Movimiento o tomar el poder que el Pueblo ha reconquistado, se equivocan. Ninguna simulación o encubrimiento, por ingeniosos que sean, podrán engañar a un Pueblo que ha sufrido lo que el nuestro y que está animado por una firme voluntad de vencer.”

martes, abril 08, 2008

Capítulo 208 - Perón Denuncia a la Subversión Como "Agentes del Caos"

(continuación)

Agentes del caos son los que tratan, inútilmente, de fomentar la violencia como alternativa a nuestro irrevocable propósito de alcanzar en paz el desarrollo propio y la integración latinoamericana, únicas metas para evitar que el año 2000 nos encuentre sometidos a cualquier imperialismo.
Superaremos también esta violencia, sea cual fuere su origen. Superaremos la subversión. (N.de la R.:Aparentemente en la Argentina nadie se ha formulado el interrogante que surge, naturalmente, de los propios dichos del general: ¿A que subversión se refiere? Perón hizo alusión a los terroristas que sembraban el pánico en nuestro país, en esa época tan desgraciada para la Argentina. Sólo la muerte y la sangre se destacaban. El miedo impedía despegar.... ¿Alguien se seguirá interrogando sobre quienes son los subversivos, a los que el general Juan Domingo Perón, hace referencia en toda ocasión?)

"Aislaremos a los violentos y a los inadaptados. Los combatiremos con nuestras fuerzas y los derrotaremos dentro de la Constitución y la Ley. Ninguna victoria que no sea también política es válida en este frente. Y la lograremos. Tenemos no sólo una doctrina y una fe, sino una decisión que nada ni nadie hará que cambie. “(…) “Venimos haciendo en el País una revolución en paz para organizar a la comunidad y ubicarla en óptimas condiciones a fin de afrontar el futuro. Revolución en paz significa para nosotros desarmar no sólo las manos sino los espíritus, y sustituir la agresión por la idea, como instrumento de lucha política.” (Extraído de la web: http://www.adiaz.com.ar/Discursos/lkDis.html)

El 21 de junio de 1973, ya había reafirmado en otro discurso, su pensamiento respecto al temperamento que debía adoptar la ciudadanía. Instó nuevamente a desarmar los espíritus, y advirtió severamente a “los factores ocultos que, desde la sombra, trabajan sin cesar tras designios no por inconfesables menos reales” y recalcó “Cada argentino piense como piense y sienta como sienta, tiene el inalienable derecho a vivir en seguridad y pacíficamente. El Gobierno tiene la insoslayable obligación de asegurarlo. Quien altere este principio de la convivencia, sea de un lado o de otro, será el enemigo común que debemos combatir sin tregua, porque no ha de poderse hacer nada en la anarquía que la debilidad provoca o en la lucha que la intolerancia desata.”
Es interesante señalar que el entonces Presidente de la Nación, afirmó enfáticamente, que cada argentino “tiene el inalienable derecho a vivir en seguridad y pacíficamente.” Y a su vez el gobierno tiene la obligación de asegurarlo. Así se procedió cuando el Poder Ejecutivo de esa época, sancionó las normas necesarias, para juzgar a los imputados de terrorismo y sedición. Que sepamos nadie criticó, al menos públicamente, a Perón por tales afirmaciones.


lunes, marzo 31, 2008

Capítulo 207 - Reseña el General Perón que el Peronismo no es Marxismo

(continuación)

El rechazo de las posibilidades extremas no sólo se fundamenta en la desconexión de aquellas con la estructura íntima de nuestra nacionalidad, sino también en el hecho de que su adopción implica servir automáticamente al neocolonialismo. “Optar por un modelo equidistante de las viejas ideologías es, consecuentemente, decidirse por la liberación. Por más coherencia que exhiba un modelo, no será argentino si no se inserta en el camino de la liberación.

Es por eso que la progresiva transformación de nuestra patria para lograr la liberación debe, paralelamente, preparar al país para participar de dos procesos que ya se perfilan con un vigor incontenible: la integración continental y la integración universalista. Si aisláramos nuestra respuesta, la comunidad por la que luchamos quedaría a espaldas de un destino superior que espera a todos los hombres que en el mundo comparten ideales de justicia y verdad”. (“Hacia el universalismo” (1974).

Nos ratifica el general Perón que el justicialismo no puede optar ni por el liberalismo ni por el comunismo, así en forma taxativa. Lo que desde luego contraría a cualquiera que poniéndose la “camiseta peronista” intente usar un disfraz ideológico, como muchos partidarios de la izquierda radicalizada hacen. Nuestro empeño en demostrar que Perón no apañaba a la guerrilla marxista, tiene su fundamento básico en la sencilla razón de que, mediante esta mentira, mediante este artilugio increíble, los subversivos se animaron a enfrentarlo, a pesar de difundir a voz en cuello que son “peronistas” con el propósito de engañar a los incautos.
En el discurso que pronunciara ante la Asamblea Legislativa, el 1º de Mayo de 1974, dijo el Teniente General Perón“Nuestra Argentina está pacificada, aunque todavía no vivimos totalmente en paz. Heredamos del pasado un vendaval de conflictos y de enfrentamientos.”
“Hubo y hay todavía sangre entre nosotros; reconocemos esta herencia inmediata a que me he referido, y extraemos de ella la conclusión de su negatividad. Pero no podemos ignorar que el mundo padece de violencia, no como episodio sino como fenómeno que caracteriza a toda esta época. Que caracteriza, diría a toda época de cambio revolucionario y de reacomodamientos, en que un período de la historia concluye para abrir paso a otro.(…) “Agentes del desorden son los que pretenden impedir la consolidación de un orden impuesto por la revolución en paz que propugnamos y aceptamos la mayoría de los argentinos.”

jueves, marzo 27, 2008

Capítulo 206 - Radicalizados Izquierdistas Adoptando el Disfraz de "Peronistas" Ingresan al Movimiento.

(continuación)

No olvidemos que, en el caso de nuestro país, donde los terroristas intentaron derribar a un gobierno constitucional, tal accionar atentaba contra la libertad de los ciudadanos. Sin absolutamente ningún derecho, los guerrilleros intentaban desplazar a los legítimamente elegidos por la voluntad ciudadana. Accionaban en nombre del “pueblo”. En tal ocasión, ante la plena vigencia de la democracia, no existía pretexto alguno que pudiera justificar tal conducta.
Las palabras del general Juan Domingo Perón, señalan sin lugar a dudas, que los grupos de guerrilleros terroristas, no estaban acompañados por la inmensa mayoría del pueblo argentino. Sus declamaciones acerca de interpretar el sentir de sus conciudadanos, podrían haber tenido alguna validez, si nos encontráramos ante un gobierno no constitucional. Pero ante el pleno funcionamiento de las autoridades elegidas por la ciudadanía, pretender derribarlas convierte a quienes lo intentan, en traidores a la Patria.
En cuanto ocasión tuvo Perón, de opinar sobre la postura del “Movimiento Justicialista”, señaló que el peronismo “no puede optar ni por el capitalismo liberal ni por el comunismo”. O sea que indica lisa y llanamente que aquel que postula otras posturas ideológicas que se aparten de la doctrina, no es peronista. Esto es valedero tanto para los marxistas Montoneros, quienes intentaron el “entrismo” fabricando el papel de víctimas de la represión estatal, como para cualquier otra organización con ideas extrañas al peronismo. Por ende es dable concluir que nadie que oculte que es un lobo, bajo una piel de oveja, puede ni debe pregonar la doctrina peronista y menos, pasados los años, confundirnos a todos intentando pasar por “mártires” de “la represión”. Esta “actuación” creo que ni ellos mismos se la creen. Hemos visto a partidarios de la radicalizada izquierda, disfrazados de “peronistas” ingresar a los palos a la Plaza de Mayo, creyendo que concurrían a un baile de disfraces. Si no fuera tan triste, si no fuera tan inmoral, sería hasta cómico verlos ingresar a la histórica Plaza, cantando la Marcha Peronista, cuyas estrofas seguramente llevaban en un "machete"para no confundirse con la "Internacional". Ya una vez el general los echó de la Plaza, a ellos y a sus secuaces trasvestidos ideológicamente. Si tuvieran un mínimo de dignidad, algo imposible para ellos por cierto, ni invocan el carácter de supuestos “peronistas”.
Dijo Perón: “Las condiciones objetivas que hacen a la conducción superior implican que nadie puede gobernar sin el apoyo del pueblo. Afirmé anteriormente que la importación de ideologías alimenta un vicio de origen.Detengámonos en este problema. Si una ideología no resulta naturalmente del proceso histórico de un pueblo, mal puede pretender que ese pueblo la admita como representativa de su destino. Este es el primer motivo por el cual no puede optar ni por el capitalismo liberal ni por el comunismo.

Capítulo 205 - Ni Siquiera el Ejército Argentino Recuerda el Ataque a la Unidad Militar de Azul.A los Años Triunfó el Entrismo Montonero

(continuación)


“Porque a la violencia no se le puede oponer otra cosa que la propia violencia. Eso es una cosa que la gente debe tener en claro, pero lo vamos a hacer; no tenga la menor duda.”
Las sabias palabras del general Perón seguramente fueron pronunciadas ante el contenido del parte de guerra, dado a publicidad oportunamente por la organización terrorista, denominada como “Ejército Revolucionario del Pueblo”, en el que se sostiene lo siguiente: “Parte de Guerra nº 1. A las 22.30 hs. del sábado 19 de enero, la Compañía "Héroes de Trelew"- reforzada- del Ejército Revolucionario del Pueblo - ERP-, realizó una incursión en la ciudad de Azul (Provincia de Buenos Aires) y atacó la guarnición del ejército contrarrevolucionario establecido en esa ciudad, compuesto por el Regimiento 10 de Caballería Blindada y el Grupo de Artillería Blindado 1.”
“Luego de tomada la guardia central y el puesto Nº 3, se generó una resistencia en dos centros secundarios de la guardia (tanque y herrería), que hizo posible la intervención del resto del personal del cuartel e imposibilitó su total copamiento. Entablado el combate, la Compañía Héroes de Trelew, redobló sus esfuerzos y mantuvo la ofensiva durante una hora hasta que se comprobó la imposibilidad de doblegar la resistencia atrincherada de fuerzas superiores.”
“El Ejército Revolucionario del Pueblo reafirma una vez más su decisión de continuar sin desmayos la verdadera lucha por la liberación nacional y social de nuestra Patria de nuestro pueblo, por destruir el injusto sistema de explotación y opresión que sufren los trabajadores argentinos y una de cuyas principales fuerzas son sus Fuerzas Armadas contrarrevolucionarias. ¡Ninguna tregua al ejército opresor! ¡Ninguna tregua a las
empresas explotadoras!”.
Adviértase el lenguaje utilizado, común en las organizaciones marxistas. Alguien desapercibido, alguien desconocedor del tema, un observador poco ilustrado, venido del exterior, creerá verdaderamente que se trató del ataque de guerrilleros, de irregulares contra fuerzas opresoras, que coartan su libertad. Creerá que el accionar de los terroristas, es la lógica reacción de un pueblo bajo las garras de un gobierno dictatorial.
Pero nosotros advertimos que es inocultable que estamos ante la irrupción del fenómeno de guerra actual, guerra de última generación, es decir el ataque por parte de grupos armados, mimetizados con el pueblo y alzados contra autoridades legítimamente elegidas por la ciudadanía. Contra las autoridades constitucionales de la Argentina. Si advertimos que esta gente sin escrúpulos, estos terroristas intentaron derribar a un gobierno legal, nos encontramos que el Estado, como sostiene acertadamente el general Perón, tiene la obligación de acudir a la fuerza de las armas, que monopoliza en forma legítima, con el objetivo de defender a la ciudadanía de los ataques de estos usurpadores del poder.

sábado, marzo 22, 2008

Capítulo 204 - Los Marxistas Montoneros Insisten en no Votar el Proyecto de Perón Contra el Terrorismo

(continuación)
“Con todas las implicancias del cuerpo de la ley, nosotros estamos con las manos atadas dentro de la ley. Y si además estamos atados por la debilidad de nuestras leyes, entonces ya sabemos cuál va a ser el final y el resultado de éso. Para nosotros es un problema bien claro. Queremos seguir actuando dentro de la ley y para no salir de ella necesitamos que la ley sea tan fuerte como para impedir esos males. Dentro de eso, tenemos que considerar si nosotros podemos resolver el problema. Si no contamos con la ley, entonces tendremos también nosotros que salirnos de la ley y sancionar en forma directa como hacen ellos”.
“¿Y nos vamos a dejar matar? Lo mataron al secretario general de la Confederación General del Trabajo, están asesinando alevosamente y nosotros con los brazos cruzados, porque no tenemos ley para reprimirlos. ¿No ven que eso es angelical? El fin es la sustentación del Estado y de la Nación; está en que tengamos los medios para defendernos. Si nosotros todavía nos limitamos nuestros propios medios de defensa, estamos entregándonos a estas fuerzas, que, como he dicho, las conozco profundamente y sé cómo actúan.”
“Ahora bien; si nosotros no tenemos en cuenta a la ley, en una semana se termina todo esto, porque formo una fuerza suficiente, lo voy a buscar a usted y lo mato, que es lo que hacen ellos. No actúan dentro de la ley. De esa manera, vamos a la ley de la selva y dentro de la ley de la selva, tendría que permitir que todos los argentinos portaran armas a la vista. Pero, ¿qué es lo que está ocurriendo? Que los delincuentes están todos armados, mientras que las personas decentes no pueden llevar armas y están indefensas en manos de estos señores. ¿Y todavía nosotros vamos a pensar si sancionamos o no la ley? ¡Vamos!”
“Necesitamos esa ley porque la República está indefensa frente a ellos. Ese es para nosotros el fundamento de todo eso. Con toda claridad afirmo que no queremos la violencia. Desde hace 7 meses estamos diciendo que queremos la paz, y estos señores, en 7 meses, no se han dado cuenta que están fuera de lugar, porque no se han dado cuenta que están perturbando lo que ellos dicen que sostienen, que es mentira. La mitad son mercenarios, los conozco, los he visto actuar y por el sólo hecho de que estén mandados de afuera, tienen intereses distintos a los nuestros. Los nuestros no se defienden desde París, se defienden desde Buenos Aires. Para mí, eso es lo que yo veo con toda claridad.
Ahora, la decisión es muy simple: hemos pedido esta ley al Congreso para que éste nos dé el derecho de sancionar fuerte a esta clase de delincuentes. Si no tenemos la ley, el camino será otro; y les aseguro que puestos a enfrentar la violencia con la violencia, nosotros tenemos más medios posibles para aplastarla, y lo haremos a cualquier precio, porque no estamos aquí de monigotes. Estamos afrontando una responsabilidad que nos ha dado plebiscitariamente el pueblo argentino. Nosotros no somos dictadores de golpes de Estado. No nos han pegado con saliva. Nosotros vamos a proceder de acuerdo con la necesidad, cualquiera sean los medios. Si no hay ley, fuera de la ley, también lo vamos a hacer y lo vamos a hacer violentamente.”