sábado, diciembre 13, 2008

Capítulo 236 - El Entrismo en el Justicialismo se Remonta a la Década del 50


La correspondencia epistolar intercambiada entre Perón y Cooke, permite vislumbrar la táctica empleada por éste, con el avieso propósito de inducir al general Perón a seguir sus “consejos” sobre el temperamento a adoptar, en la emergencia que se vivía en ese entonces. Para la época de este intercambio, en el Mundo regía la denominada “Guerra Fría”. Pasados los años, no es dificultoso admitir que era evidente el interés de Cooke de lograr convencer a Perón que sus intenciones, se ajustaban en un todo a la Doctrina Peronista. Este individuo se encontraba políticamente ubicado en la izquierda marxista mas radicalizada, grupo insignificante existente en el peronismo a lo largo de los años, como una suerte de núcleos “naturales”, ya que debemos considerar al Movimiento Peronista, como abarcativo de distintas ideologías. En suma, Cooke era lo que se conoce vulgarmente como un "entrista". Intentó por todos los medios, ingresar al peronismo haciendo votos de peronista ortodoxo, pero sus intenciones distaban de ser sinceras. El fin perseguido era ingresar al mayor partido político y al mas numeroso de la historia nacional. El disfraz que iba a usar era una herramienta idónea para sus logros.

Según Perón, esta modalidad servía a su Movimiento, por la sencilla razón de que espontáneamente creaba anticuerpos que lo revitalizaban. Pero una cosa es tener una ideología casi radicalizada, pero manteniéndose formalmente al menos dentro de un régimen democrático y otra muy distinta es pregonar el derribar a regímenes constitucionales, en aras de una utopía. Creemos que Cooke, se pasó de vivo.

Por cierto el aludido no advirtió que su interlocutor epistolar, era una persona muy especial. Menospreció la inteligencia de quien fuera tres veces un ilustre presidente de los argentinos. Advertimos que Cooke, en la década del cincuenta, mantuvo un abundante y extenso intercambio epistolar, relacionados con la Doctrina Peronista. Intentó “convencer” a Perón de que debía radicalizar su postura. Como diríamos los porteños, intentó que el general comprara el "buzón" que él intentaba venderle. Pero cometió varios errores; uno de ellos fue pasar por alto que el peronismo pregonaba la Doctrina de la Tercera Posición, que era crítica no sólo del capitalismo cerril sino del marxismo, al que el propio Perón condenó en mas de una ocasión. Pasados unos años, la correspondencia fue volcada en sendos tomos, de los que podemos extraer que pensaba uno y otro. -

Cooke, sostenía que “las diferencias estructurales de la política y de la economía local y mundial entre 1945 y la década de 1960 llevarían a nuestro país en una línea de batalla antiimperialista e indefectiblemente prosoviética o protercerista, similar a la isla caribeña: ¿Cómo vamos a solucionar el problema de la clase trabajadora, que es la que nos apoya y nos ha votado?"

No hay comentarios.: