viernes, diciembre 26, 2008

Capítulo 239 - El Terrorista Roberto Mario Santucho Se Saca La Máscara


(continuación)
                                
Hemos señalado anteriormente, las circunstancias en que murió, en combate, el terrorista guerrillero Roberto Mario Santucho. Lo que no se reseña suficientemente,  dado el tiempo transcurrido, son los propósitos del citado extremista, los fines que él y su organización subversiva perseguían. Nada más lógico que indagar sus sanguinarias intenciones, observar la traidora actitud hacia su Patria, y sus deseos de actuar a favor de una potencia extranjera,  puesto que la organización Ejército Revolucionario del Pueblo, reconoce su etiología en lo resuelto oportunamente por la OLAS., en la ciudad de La Habana, Cuba a instancias del tirano Fidel Castro.  
En agosto de 1973, medios de su organización  publicaron sus ideas, y aquí las pasamos a exponer, en su parte pertinente. “… Perón abrigó además la idea no sólo de neutralizar inmediatamente a los combatientes peronistas, sino de utilizarlos como correa de transmisión para influir sobre nosotros y sectores de la vanguardia clasista en la perspectiva de la tregua. Todos estos elementos nos permiten comprender por qué Perón se apoya en Rucci, en López Rega, en Osinde, en Gelbard, que son sus más fieles colaboradores en la tarea de "Reconstrucción Nacional", es decir de la reconstrucción del capitalismo explotador en Argentina.”                         
“No podemos entonces obviamente esperar de Perón la Revolución Social, ni podemos tampoco esperar su neutralidad entre los revolucionarios y los capitalistas. Por el contrario, de los hechos expuestos surge con claridad meridiana que el verdadero jefe de la contrarrevolución, el verdadero jefe del actual autogolpe contrarrevolucionario, y el verdadero jefe de la política represiva, que es la línea inmediata más probable del nuevo gobierno, es precisamente el General Juan Domingo Perón. Y no porque él sea un traidor sino porque es un consecuente defensor de su clase, la burguesía, a la que permanece completamente fiel a pesar de no haber sido comprendido un tiempo por gran parte de sus hermanos de clase, por sectores de los capitalistas nacionales y extranjeros.”                         
“Cuando la burguesía podía y necesitaba hacer concesiones a las masas, Perón materializó generosamente esas concesiones. Hoy, que la burguesía se encuentra en una profunda crisis, necesita reprimir duramente al pueblo y Perón materializa y materializará sin vacilaciones esa represión. Identificar claramente los amigos y los enemigos de las fuerzas populares es un punto de partida indispensable para una política revolucionaria. Toda confusión, la confianza en los enemigos y el alejamiento de los amigos constituyen un debilitamiento enorme para la clase obrera y el pueblo. Todo trabajador sabe por experiencia que no debe tener la más mínima confianza en las promesas y palabras de los capitalistas, menos aún si ellas se pronuncian frente a un conflicto, frente a la lucha obrera.” 

domingo, diciembre 21, 2008

Capítulo 238 - Los Marxistas Intentaron Sembrar Dudas Sobre El Estado de Las Facultades Mentales del General Juan D.Perón




Por suerte para nuestro país, Perón no se alineó en la posición ideológica que pretendían Cook y su camarilla. Astutamente, usó a los Montoneros y no permitió que ellos lo usaran, lo que motivó la ira de los extremistas. Algunos de los Montoneros, en la actualidad, lo reconocen. En una palabra, como comúnmente se dice: Perón no pisó el palito. No adoptó una decisión drástica y tajante, para eliminar plazos y tramitaciones. Prefirió seguir su doctrina, la que establecía que “la organización vence al tiempo”.

Cuando fue derrotado por el dios Cronos, fallecido el viejo caudillo, salieron a la palestra los “intérpretes de la doctrina peronista”. El colmo fue cuando los “entristas marxistas” pretendieron que eran el pueblo. Pretendieron actuar en su nombre, haciendo a un lado que en las pocas ocasiones en que se sometieron a la encuesta popular, la cantidad de votos recibidos a sus ridículas posturas ideológicas, fue exigua.

Pasados los años, volvieron a presionar con tal postura y recibieron por contestación una terminante negativa del anciano Líder. Sus críticos insistieron en su atrevimiento de intentar persuadir al general, intentaron imponerle sus ideas foráneas y extrafalarias, alejadas de la Tercera posición Justicialista, olvidando que estaban conversando con el creador de la Doctrina Justicialista. Desairados, se retiraron mascullando que Perón no estaba lúcido y que estaba en manos de la camarilla que lo rodeaba.

Evidentemente, ellos revelaban de esta forma su absoluto desconocimiento del General Perón. No debemos pasar por alto que los Montoneros, levantaron un altar laico a Evita, recordemos eso que oíamos: “Si Evita viviera, sería montonera”. Tal proceder tenía la otra cara de la moneda, al ofrecer su admiración a Evita, podían proceder a criticar lo ordenado por Perón, sin que se les criticara por sacar los piés del plato. Si estando vivo Perón, se permitían en tono atrevido, enfrentarlo en asuntos doctrinarios pretendiendo que el anciano general diera su beneplácito al “entrismo”, actitud que para esa época no resultó, muchos, entre los que me incluyo, pensamos qué podría pasar cuando persistieran en tal actitud, una vez muerto el líder.

Y lo hicieron y pasó lo que tenía que pasar: Corrió sangre, ya que a sus pretensiones, unieron la reanudación de la acción armada directa, la que despertó una reacción mucho mayor. Los integrantes del ERP, compinches de Montoneros, observaban con júbilo como paulatinamente se iba desintegrando el Movimiento Peronista.

Su mayor adversario ideológico para esa época. Uno de sus cabecillas, Roberto Santucho, no trepidó en dar a publicidad sus críticas al propio Perón. Se advierte en ellas un rencor, una amargura y una envidia hacia el general, que se mezcla con odio hacia quien él sabía que era su más formidable enemigo. Era quien les impedía a los marxistas avanzar en el terreno que habían elegido. Como dirían los chilenos, se los impediría o por la razón o por la fuerza.





Capítulo 237 - Quien Está Contra el Gradualismo Auspiciado por el General Perón No Es Peronista

(continuación)

“Como en el 45, dirán los astutos que viven congelados a esa fecha. Pero nos faltaran las divisas que disponíamos entonces, y estaremos entre la alternativa de un Plan de desarrollo al estilo FMI – nada más que con menos latrocinio que Frondizi- o, presionados por los reclamos del pueblo, tendremos que quitarles a los que tienen.” “Inmediatamente nos tratarán de comunistas y los militares nos voltearan; pero como hemos aprendido la lección, es posible que tengamos controlado el ejercito con suboficiales o sustituidos por milicias populares. Entonces se nos vendrá encima todo el paquidérmico montaje imperialista y nos impedirán recibir petróleo, no nos compraran las carnes, etc. El resto de esta ficción no necesita ser detallado; tal vez nos echan, tal vez con el comercio desviado hacia el mundo socialista nos salvamos, pero en cualquier hipótesis, somos “comunistas” porque aunque no militemos en el Partido Comunista Argentino, hemos tenido que socializar, cada vez en mayor medida, la riqueza.” (Tomo II, p.195) .

“Cuba no es un “satélite” ruso ni nada por el estilo. En el frente latinoamericano, se proclamó de avanzada y ejemplo de la liberación nacional. En el campo internacional, integrante del bloque de países no alineados. En materia política socialista. Y cuando lo tuvieron más apurado, proclamó que era claramente marxista - leninista. (...) estrechó la mano que le tendía el mundo socialista y, en cierto modo, “comprometió” a la URSS a llevar hasta las últimas consecuencias la solidaridad que en todo momento le había testimoniado.” (Tomo II, p. 208)

“No falta nunca el desorbitado infantil que quiere que postulemos una socialización total de la Argentina en cuanto tomemos el poder. Pero entre él y los que conciben los cambios necesarios como atenuaciones del sistema capitalista hay una identidad de planteo irreal. Hay que cambiar el régimen de la tierra; hay que expropiar grandes sectores de la industria; hay que socializar parte del comercio y de la producción.” (Tomo II, p. 233)

(...) “En esencia, lo que se discute es un problema de ritmo, de cómo operar sobre las líneas de acción que Ud. ha trazado para el Movimiento. Ud. ve la necesidad de un desenvolvimiento gradual hacia posiciones que multiplicarán nuestro poderío y facilitarán las batallas finales contra la oligarquía. Yo opino que esa mejora decisiva de nuestra situación estratégica no nos demanda ni combinaciones complicadas ni políticas a largo término: están a nuestro alcance y basta la decisión drástica y tajante, pocas y categóricas medidas de su parte, para eliminar plazos y tramitaciones.” (Tomo II, p. 263) (http://www.isepci.org.ar/cooke.pdf)

sábado, diciembre 13, 2008

Capítulo 236 - El Entrismo en el Justicialismo se Remonta a la Década del 50


La correspondencia epistolar intercambiada entre Perón y Cooke, permite vislumbrar la táctica empleada por éste, con el avieso propósito de inducir al general Perón a seguir sus “consejos” sobre el temperamento a adoptar, en la emergencia que se vivía en ese entonces. Para la época de este intercambio, en el Mundo regía la denominada “Guerra Fría”. Pasados los años, no es dificultoso admitir que era evidente el interés de Cooke de lograr convencer a Perón que sus intenciones, se ajustaban en un todo a la Doctrina Peronista. Este individuo se encontraba políticamente ubicado en la izquierda marxista mas radicalizada, grupo insignificante existente en el peronismo a lo largo de los años, como una suerte de núcleos “naturales”, ya que debemos considerar al Movimiento Peronista, como abarcativo de distintas ideologías. En suma, Cooke era lo que se conoce vulgarmente como un "entrista". Intentó por todos los medios, ingresar al peronismo haciendo votos de peronista ortodoxo, pero sus intenciones distaban de ser sinceras. El fin perseguido era ingresar al mayor partido político y al mas numeroso de la historia nacional. El disfraz que iba a usar era una herramienta idónea para sus logros.

Según Perón, esta modalidad servía a su Movimiento, por la sencilla razón de que espontáneamente creaba anticuerpos que lo revitalizaban. Pero una cosa es tener una ideología casi radicalizada, pero manteniéndose formalmente al menos dentro de un régimen democrático y otra muy distinta es pregonar el derribar a regímenes constitucionales, en aras de una utopía. Creemos que Cooke, se pasó de vivo.

Por cierto el aludido no advirtió que su interlocutor epistolar, era una persona muy especial. Menospreció la inteligencia de quien fuera tres veces un ilustre presidente de los argentinos. Advertimos que Cooke, en la década del cincuenta, mantuvo un abundante y extenso intercambio epistolar, relacionados con la Doctrina Peronista. Intentó “convencer” a Perón de que debía radicalizar su postura. Como diríamos los porteños, intentó que el general comprara el "buzón" que él intentaba venderle. Pero cometió varios errores; uno de ellos fue pasar por alto que el peronismo pregonaba la Doctrina de la Tercera Posición, que era crítica no sólo del capitalismo cerril sino del marxismo, al que el propio Perón condenó en mas de una ocasión. Pasados unos años, la correspondencia fue volcada en sendos tomos, de los que podemos extraer que pensaba uno y otro. -

Cooke, sostenía que “las diferencias estructurales de la política y de la economía local y mundial entre 1945 y la década de 1960 llevarían a nuestro país en una línea de batalla antiimperialista e indefectiblemente prosoviética o protercerista, similar a la isla caribeña: ¿Cómo vamos a solucionar el problema de la clase trabajadora, que es la que nos apoya y nos ha votado?"

martes, diciembre 09, 2008

Capítulo 235 - De Antiguo Intentaron los "Entristas" Convencer al General Perón Ocultando Sus Reales Intenciones


Para algunos esta Conferencia, como afirmamos precedentemente, constituyó la base y el punto de partida del incremento de la subversión latinoamericana, ya que para estos facinerosos, su accionar era similar o aun superior, a la gesta libertadora de casi todos los países latinoamericanos.

Una vez más, como siempre acostumbran a hacer, pretendieron constituirse en una suerte de cruzadas libertadoras, un travestismo ideológico, con un fin inmoral y cruel.
Como diría el general Perón: La fuerza es el derecho de las bestias”. Si todo esto lo mezclamos con la denominada “soberbia armada”, no debe extrañarnos la mixtura que sale de todo esto. La Conferencia, fue el punto de partida instrumentalizado, pero reconoce antecedentes. Alguno exitosos y otros un verdadero desastre.Si omitimos la etiología del accionar terrorista, marxista-castrista en el Continente Latinoamericano, es absolutamente imposible valorar con meridiana claridad todo lo actuado.

Creemos que una de las fuentes mas importantes, es sin duda, la correspondencia cambiada entre el general Perón, sufriendo el exilio y el “dirigente peronista” John Williams Cook
.
Para esa época, éste era el emisario de Fidel Castro, ante el general. Frecuentaba al dictador caribeño. Utilizaba a la Isla de Cuba como su refugio para sus actividades subversivas y desestabilizadoras de las instituciones. Intentó por todos los medios, convencerlo de que decidiera apoyar al sangriento dictador de Cuba. Perón que era zorro en la política, advirtió de inmediato las aviesas intenciones de Cook, y que detrás del mismo estaba Fidel Castro, quien trataba de llevar agua para su molino, por lo que no cedió en su postura.

No se le ocultaba al general, que la idea del referido “dirigente peronista”, era aprovecharse del capital que en el peronismo, representaba la masa de millones de votos que usualmente obtenía en cualquier encuesta electoral. Y pese al empecinamiento del que hacía gala su interlocutor, el marxista Cook, lo único que pudo conseguir fueron palabras y frases de circunstancia. Demás está decir que la actitud del General Juan Domingo Perón, no sirvió como para desalentar definitivamente, las ambiciones del castrismo. Pasados los años, volverían los mismos “entristas”, pero con otro “envase”.

martes, diciembre 02, 2008

Capítulo 234 - Etiología Del Ataque Guerrillero De La Subversión Castrista Contra Latinoamérica


Reiteremos una vez mas, destaquémoslo ya que no fue suficientemente divulgado, se menciona casi al pasar, cuando se hace alguna necesaria referencia, en el lapso comprendido entre el 31 de julio y el 10 de agosto de 1967, el grupo latinoamericano de La Tricontinental” llevó a cabo lo que se conoció como “Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad”. Podríamos arriesgar, sin temor a equivocarnos, que en esa ocasión se procedió a dar forma, a instrumentalizar las intenciones de derribar, por la violencia, por las armas, sin importar las consecuencias, a los gobiernos latinoamericanos. La Conferencia, dio a conocer diversos documentos relacionados con su cometido. A mi juicio, el fundamental, fue la denominada “Declaración General”.

Se trata de una declaración, que despeja cualquier duda sobre la catadura moral de los integrantes de la O.L.A.S y los fines que perseguían, confiando ellos en alcanzarlos, no mediante la participación ciudadana sino mediante medios violentos, sean los que sean y caiga quien caiga. Constituye una suerte de “Bases y puntos de partida”, parodiando al insigne Juan Bautista Alberdi, destinado a esclarecer cuales eran los fines de la subversión castrista-marxista en la América Latina. Creo que debemos señalar, a título ilustrativo, la parte pertinente de tal documento, la que demuestra con una claridad meridiana quien fue el agresor, en nuestra Patria y que pretendía. De tal suerte que podremos disipar el yerro en que vulgarmente recaen aun los jueces, al pretender ver a estos grupos de forajidos, como una suerte de “jóvenes idealistas”. Unos beneméritos de la patria, que merecen el bronce por su accionar sangriento.

Reseña: “El primer objetivo de la revolución popular en el continente, es la toma del Poder mediante la destrucción del aparato burocrático-militar del Estado y su reemplazo por el pueblo armado para cambiar el régimen social y económico existente.”

Para lograr tales fines, los reunidos, aclararon que serán obtenidos por la fuerza de las armas, con la lucha armada. Destaca a la guerra de guerrillas “… como genuina expresión de la lucha armada popular es el método mas eficaz y la forma mas adecuada para librar y desarrollar la guerra revolucionaria en la mayoría de nuestros países y consiguientemente, en escala continental…”. (Web “Década del 70 – Guerra Revolucionaria en la República Argentina).

Hemos observado que al referirnos a la Década del 70, muchos señalan como fecha de inicio de tal lapso el 24 de marzo de 1976, pero pasan por alto que la peor fase del accionar de los extremistas terroristas, es anterior. Tuvieron lugar los primitivos episodios de guerrilla rural o urbana, mientras nos gobernaban gobiernos constitucionales y durante el gobierno militar que antecedió a Cámpora, quien asumió como presidente de la Argentina, el 25 de mayo de 1973. Sin duda alguna, hubo un plan previo, que no podemos dejar de lado pasando por alto diversos eventos que constituyen o pretendieron constituir, la tierra arada donde debía fecundar la semilla del odio, representado por quienes se reunieron en La Habana, con el propósito declarado de constituir diversos grupos denominados “Ejércitos de Liberación Nacional”.

lunes, noviembre 24, 2008

Capítulo 233-Antecedentes Que Demuestran Que La Guerra Revolucionaria No Apareció en Forma Súbita en la Argentina


Hicimos referencia en el Capítulo 230, a la “Primera Conferencia de Solidaridad de los Pueblos de Asia, África y América Latina” conocida vulgarmente como “La Tricontinental”, celebrada en la ciudad de La Habana, Cuba. Esta conferencia, fue presidida por “el mártir de la democracia” en América latina, el chileno Salvador Allende. No fue ésa una reunión de las tantas a que nos tiene acostumbrados el régimen comunista, ya que concurrieron 483 representantes de 82 países, de los cuales 27 eran latinoamericanos. En la ocasión el dictador Fidel Castro, exhortó a sus camaradas a apelar a la lucha armada revolucionaria. Así como lo escribo: exhortó a apelar a la lucha armada revolucionaria.

Nadie, y menos el Poder Judicial de la Nación, se encuentra en condiciones de exigir pruebas, difíciles de conseguir para el ciudadano común, por otra parte, que ilustren en forma directa los entretelones de la aplicacción que se hizo en este Continente, de la denominada Guerra Revolucionaria, aunque sí podemos probar acabadamente que Fidel Castro llamó a la subversión en los países latinoamericanos y contribuyó por todos los medios posibles, logísticos y financieros, a conseguir los fines que pregonaba: derribar a los gobiernos sin importar si eran constitucionales o no. Pretender, poco menos, que se presenten a la Justicia actas notariales, de la actividad subversiva castrista y marxista, es algo parecido a exigir de un ciudadano que pruebe que es honesto y virtuoso. Pasados los años, no fue desmentido que Castro instigó a derribar gobiernos de distintos países, sin excluir a los “amigos” de Cuba. En esa ocasión llamó a la juventud a convertirse en luchadores en aras de un ideal utópico.

Una vez más, negamos terminantemente que estos “luchadores” hayan sido “jóvenes idealistas”, tal como el oficialismo y quienes lo apoyan difunden, con el malsano propósito de embaucar a la ciudadanía. Salvo que sea un eufemismo y que el “idealismo” para ellos sea el goce de asesinar a sangre fría, secuestrar, extorsionar y poner bombas, con su secuela de muertos y baldados, siendo las víctimas de tales atrocidades, sus propios conciudadanos.

Al declarar clausurada la conferencia de los guerrilleros, pronunció un discurso “el camarada” Fidel Castro, quien afirmó, muy suelto de cuerpo:” En muchas naciones de América latina se dan las condiciones para la lucha armada revolucionaria…..nosotros creemos que en este continente o en casi todos los pueblos, la lucha asumirá las formas mas violentas. Y cuando se sabe eso, lo único correcto es prepararse para cuando esa lucha llegue. ¡A prepararse!”.

Por lo general, se ignoran o no se dan a conocer suficientemente, los elementos convictivos que permiten tener una visión integral del inicio de la lucha en su forma mas violenta. Cuando décadas mas tarde, la novela es escrita de distinta forma, utilizan como filtros ideológicos pretextos románticos que nadie, en sus cabales, puede dejar de apoyar entusiastamente. Se pregona, hasta el hartazgo que ellos llamaban a luchar por la “liberación”. No sabemos cómo y de qué nos iban a liberar, pero lo que sí sabemos, era que se jactaban que los medios que utilizaban eran todos legítimos, apelando a la vigencia de la democracia plena, claro que la entendida por ellos. Tales medios eran “legítimos” mientras fueran utilizados por ellos. Pero, si llegaban a ser utilizados por el “enemigo”, insólitamente se convertían en medios en aberrantes, indignos y violadores de los derechos humanos de nuestros “héroes guerrilleros”.

jueves, noviembre 20, 2008

Capítulo 232: Cuando El General Juan Domingo Perón Advirtió Las Intenciones De Los Guerrilleros Marxistas Reaccionó Como Militar

(continuación)

Alguien se interrogará, inocentemente o no: ¿En que cambia la calificación de los eventos criminales que puedan haber concretado? Conforme a las normas que rigen, en la emergencia, estimamos que cambia en ese caso el status del imputado terrorista y, como mínimo, puede servir eventualmente para individualizar, con mayor precisión y equidad, la eventual pena a imponer.

Advirtamos que los organismos de inteligencia de la Argentina y de otros países latinoamericanos, constataron un plan internacional de excelente factura, destinado lograr que crujieran los cimientos, sobre los que se encuentra asentada la Nación Argentina. El fin de los insurrectos era crear el terror, el caos y ulteriormente derribar no sólo al gobierno constitucional de nuestro país sino los gobiernos de otros países del Cono Sur. Con el fin de encarar las tareas a realizar, para proceder a su exterminio, alrededor de 1973 se reunieron, en distintas oportunidades y en diferentes lugares, altos jefes de las fuerzas de seguridad de diversos países, con el confesado propósito de establecer planes de distinta índole, con el objeto de enfrentar con éxito el ataque de las fuerzas subversivas, las que en la ocasión, apelaban a la denominada "Guerra Revolucionaria". Esta contemplaba una lucha armada inusual en este Continente, la que tenía que ser enfrentada con armas no convencionales, puesto que el enemigo apelaba al ataque artero y traicionero. Actuando con singular crueldad y vesanía. Se observó que su objetivo era el personal militar y de seguridad, ya que lo que ellos deseaban era una reacción desproporcionada, fruto del terror o de la natural reacción ante esa conducta. Pasados los primeros instantes de asombro, habida cuenta la índole de los ataques, se arribó a la conclusión de que ataques no convencionales deberían ser enfrentados mediante métodos apropiados "no convencionales". Por cierto que, para la época en que el Estado argentino dio los primeros pasos en tal sentido, gobernaba nuestro país el general Juan Domingo Perón. Nuestro Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas era un militar veterano, conocedor del tema y de como encarar la lucha contra el hábil enemigo, y contra la modalidad que implementaba para destruir al Estado. Muchos magistrados, que a la fecha se atreven a emitir opinión sobre lo actuado en esos momentos, evidentemente no estarían administrando justicia, de haber triunfado los insurgentes. Aun así, se consideran con derecho a hacerlo. Cuando el general Perón, consideró que había llegado el momento de enfrentar a las fuerzas guerrilleras subversivas, que se le enfrentaron, no consultó a los jueces la modalidad que debía adoptar la contra-ofensiva militar, para aspirar al triunfo sobre los rebeldes. Y no lo hizo, por una razón muy sencilla, ellos no reunían los requisitos de idoneidad exigidos, como para atreverse a asesorar al titular del Poder Ejecutivo, en esta grave emergencia. Eran otros estamentos los que debían asesorar, naturalmente y otros los que tenían que llevar a cabo las tareas pertinentes. Al parecer, el paso de los años, ha servido para que adquieran otro tipo de habilidades que les permitieron poder valorar lo actuado por las fuerzas armadas, en su oportunidad. Pero lo hicieron no sólo exageradamente sino inequitativamente. No llegaron a ser absolutamente imparciales en sus fallos. No cumplieron con la máxima romana, de que no sólo se debe ser honesto ,sino también parecerlo.

Para esa época no se valoró que quienes, en cumplimiento de tales planes, cometen delitos internacionales, eran delincuentes internacionales y podían eventualmente ser imputados por ello, puesto que existe la condición necesaria, a juicio de nuestra justicia es decir, actuar funcionalmente a las órdenes de un Estado. A pesar del alegado jus cogens, la realidad nos indica que nadie tenía la menor idea relacionada con las pseudo tipìficaciones jus naturalistas, que aparecieron como por arte de magia, a años de finalizadas las acciones, y con el deliberado propósito de legislar en contra de quienes resultaron vencedores.

Si la Justicia reconociera que los terroristas no actuaron aisladamente, sino dando cumplimiento a un plan donde no importaba si tenían que violar los derechos humanos de los ciudadanos, los elementos subversivos imputados por las violaciones de Derechos Humanos, en nuestro país, no podrían haber opuesto la excepción de indulto o de prescripción de la acción penal. Salvo que los terroristas tengan el privilegio, inconstitucional, de gozar de presunciones que no le caben a otros imputados y que los elementos cargosos en contra de ellos, tengan un parámetro distinto de valoración, para el eventual caso de que los eximan de las imputaciones que se les formulan.

Montoneros también encuadraba sus asesinatos dentro de una "guerra popular revolucionaria". Tenemos acá, entonces, que tanto el ERP como Montoneros concebían sus acciones militares como una guerra contra la clase dominante antes, durante y después de la democracia. Esto es: no tomaron las armas porque Videla conculcó el poder. Ya las habían tomado antes. Y su objetivo no era derrocar a Videla para brindar al país elecciones libres: en ambos casos el objetivo era tomar el poder violentamente, fuera el Gobierno democrático o dictatorial, e implantar, en el caso del ERP, una dictadura marxista totalitaria, o, en el caso de los Montoneros, un régimen no del todo definido, con características similares a la dictadura cubana pero también con elementos clericales y un inefable "socialismo nacional".

viernes, noviembre 07, 2008

Capítulo 231 - Evidencias que Permiten Sospechar que una Mano Negra Está Tras la Descomposición del Poder Judicial de la Nación Argentina.


(continuación)


Y si ésto es cierto, ¿a que se debe que no se ve reflejado en ningún
fallo de la Justicia argentina o el desmentido rotundo de tal dependencia o el reconocimiento de ella y por ende el reconocimiento de la viabilidad de poder imputar a los integrantes del terrorismo, delitos penales internacionales, entre ellos la violación sistemática de los Derechos Humanos, prevista y penada en los Convenio de Ginebra de 1949 y en el Protocolo Adicional II a los citados convenios? Es un interrogante que nos hacemos las 24 horas, sin obtener respuesta racional. Todo un enigma, por cierto. Y ésta es una de las tantas fallas de nuestra Justicia, en ejercicio de su misión constitucional, la que ciertamente ha perdido autonomía, credibilidad y legitimidad. Creo innecesario aclarar que no es justo englobar a todos los integrantes del Poder Judicial, pero sea por ideología, por convicción o albergando intenciones aviesas, existe un gran número de ellos que no se distingue por su acendrada vocación democrática.

La sola circunstancia de que el consejo de la Magistratura o el Poder Ejecutivo, mantengan desde hace años, una inusual vacancia en ciertos juzgados, nos hace sospechar acerca de las verdaderas intenciones que ellos tienen. Es evidente que se busca designar jueces que se encuentren militando en determinada ideología y se dejan de lado candidatos que son un lujo, pero que lamentablemente para ellos, no comulgan con el Poder. En la Argentina de hoy no se cotizan ni la probidad, ni la honestidad ni la idoneidad, ese solo requisito para acceder a la función pública. La misión de administrar justicia, ha dejado de ser sacra y se ha convertido en seglar.

Se han creado artificialmente “problemas” de vacancias, y lo “solucionan” mediante una norma legal sancionada a instancia del Poder Ejecutivo que, en lugar de acelerar las designaciones de jueces y demás funcionarios, legaliza tan anómala e irregular situación. Total, nadie protesta, a nadie le incomoda. No hemos oído a un solo político de la oposición, protestar con fundamento, al respecto.

Tales antecedentes evidencian la causa que ha llevado a la Justicia paulatinamente, al descrédito y a la sospecha, y a ser considerada un instrumento maleable, manejable a control remoto -vía telefónica la mayoría de las veces- por el gobernante de turno, un equivalente de impunidad. Demás está decir que esta sola circunstancia conspira contra la democrática división de los poderes. En suma, el resultado es similar a lo que, eventualmente, logra un golpe de Estado concretada por militares. Cínicamente, en este caso, ante el concierto mundial de las naciones, estadísticamente al menos, aparece Argentina como un país “democrático”. El camino hacia la república popular, también se encuentra empedrado de buenas intenciones.

Como en la famosa anécdota, que aprendimos en la Facultad, en la actualidad, no podría el humilde campesino plantarse ante los enviados del Rey y espetarles muy suelto de cuerpo: Sire, todavía hay jueces en Berlín.

La Justicia argentina pasa por alto que no se ha resuelto, por ejemplo, que trato debió ser dispensado a los prisioneros integrantes de los cuadros terroristas. Es evidente que tal grave circunstancia no debemos eludirla, no debemos dejar de considerarla, como elemento de singular gravitación para la adecuada calificación del contendiente. Se pasó por alto, en todos los casos, se omitió considerar como agravante o no, si exhibían armas o si las portaban ocultándolas, si usaban uniformes militares, si ocultaban su condición de combatientes, fin de favorecer su ocultamiento entre la población civil. No pasemos por alto que tales elementos determinen que el terrorista sea tratado como tal o como un partisano o como un combatiente. O, en su caso, que sea considerado un prisionero de guerra, a quien le correspondería el trato que conlleva tal status. Como hemos puesto de relieve, precedentemente “En el derecho de los derechos humanos, el derecho a la vida no es suspendible y se le otorga a menudo un puesto de honor. En el derecho de los conflictos armados, se reconoce el derecho de los combatientes de disparar a otros combatientes a la vista, sin necesidad de advertirles.”

“Un comienzo de reconciliación entre estas dos normas aparentemente conflictivas puede encontrarse en el hecho de que, en el derecho de los derechos humanos, el derecho a la vida no es absoluto, ya que está sujeto al derecho a emplear la fuerza letal en ejecuciones legales, en defensa propia o en defensa de una amenaza inmediata a la vida de otros. Podría argumentarse entonces que, en condiciones de guerra abierta, incluidas las campañas de guerrilla, cabe presumir una continua amenaza de parte de los combatientes de cualquiera de los bandos y, por lo tanto, se justificaría disparar a la vista. " (Web de la Cruz Roja Internacional)

viernes, octubre 31, 2008

Capítulo 230 - La Administración de Justicia es una Excelente Herramienta en Manos de los Subversivos


Los jueces, pasan por alto y no le dan importancia alguna, a una circunstancia que es fundamental en la correcta apreciación de los medios de prueba de las defensas de los imputados por violaciones de los Derechos Humanos. Al parecer solamente a ellos se les puede efectuar tal tipo de imputaciones, y los que violaron esos Derechos, pero si gozan del status de ex-terroristas o siguen siendo terrorristas , son eximidos de esos cargos. A su favor cuentan con el instituto de la prescripción de la acción penal, el Estado sanciona el olvido del accionar criminal de estos feroces asesinos o eventualmente los “perdona”, en aras de una imposible “reconciliación. Y mas que nada, gracias a las mentiras emanadas desde lo alto del mismo Estado, cuentan eventualmente, hasta con el favor de la ciudadanía, a la que torpemente se le miente, con el fin de tenerla esclavizada. Recuerdo una frase famosa de Séneca: “No hay peor esclavitud que la esclavitud voluntaria”.

Estimamos que, aun sin compartir en absoluto la postura jurídica de la justicia argentina, es dable tener por acreditado, sin mayores problemas, que todos los integrantes de las sanguinarias organizaciones terroristas subversivas, los que atacaron las instituciones de la Constitución Nacional, no actuaron en forma autónoma fueron cobijados, ayudados y amparados por el Estado Cubano o sea por el tirano cubano Fidel Castro y los suyos. En una palabra, fueron ayudados por el Estado Cubano, lo que trae aparejado que los terroristas pueden ser, eventualmente, imputados por delitos internacionales.

Si retrocedemos al 15 de enero de 1966, recordemos que en esa fecha, se celebró en La Habana, Cuba la conocida conferencia Tricontinental. Las 27 delegaciones de la América Latina, que concurrieron a la reunión citada, constituyeron la denominada “Organización Latinoamericana de Solidaridad (O.L.A.S.). A un año de su creación, en el mes de julio de 1967 se llevó a cabo en ese mismo lugar la primera reunión de este nuevo organismo, asistiendo, entre otros delegados William Cooke y otros personajes, representando a la Argentina. Chile fue representado por Salvador Allende y así numerosos países latinoamericanos.

La “solidaridad” de estos promotores de la guerrilla internacional, en Latinoamérica consistió en crear un organismo coordinador de la lucha guerrillera en ese territorio. Usaron la Tricontinental para poder crear grupos terroristas, los que se encargarían de desatar guerrillas de baja intensidad, penetrarían políticamente y favorecerían el espionaje. Recordemos que ésta era la teoría de Cook, a la sazón delegado argentino a la conferencia citada.

La O.L.A.S. prometía también proporcionar “(…) santuario, comunicaciones, entrenamiento y dinero a todas las organizaciones clandestinas que emplean la violencia, como las Brigadas Rojas, los Tupamaros, los Montoneros, el MIR chileno, los comandos palestinos de George Habash, grupos comandos en México, los Macheteros en Puerto Rico, la Organización para la Organización de Liberación de Palestina (OLP), el Comando Budiá, el Frente de Liberación de Carlos Semprún y a otro montón de organizaciones más pequeñas (…). “ Los primeros cuadros de la organización vasca ETA fueron instruidos en la cultura del terrorismo por Cuba ya desde 1964. Con meticuloso cuidado, Castro había usado gruesas sumas de dinero y había ayudado a construir una enmarañada estructura de contactos en Europa que puso a disposición de estas cofradías parroquiales terroristas.”. (http://www.analitica.com/va/internacionales/opinion/7405074.asp).

Se impone una pregunta: ¿A esta altura, alguien con dos dedos de frente, podría dudar un minuto sobre la intervención del Estado de Cuba, en la promoción de la guerrilla en todo Latinoamérica incluyendo, por cierto, a la Argentina? Alguien puede negar, sin ruborizarse, que el Estado Cubano ha proporcionado santuario, comunicaciones, entrenamiento y dinero a todas las organizaciones clandestinas que emplean la violencia"?

sábado, octubre 18, 2008

Capítulo 229 - Nuestra Justicia Ya No Tiene Venda

(continuación) Inventaron una condición de viabilidad de la acción penal, en materia internacional, que no reconoce ni aplica absolutamente ningún país en el mundo. Con ello se terminó de redondear la exclusión de punibilidad de los integrantes de la guerrilla terrorista, ya que se sostiene que los delitos que podrían haber cometido no son internacionales sino comunes. Ante esa calidad artificial, inventada, de hecho han prescripto las acciones penales de los eventos imputados a los terroristas argentinos.

"Casualmente", oh ironía, esta interpretación retorcida benefició a centenares de “Amigos del Poder”. Creemos que o se investiga a todos o no se investiga a nadie. No se puede usar a la justicia para concretar una suerte de linchamiento judicial, como anteriormente hemos afirmado.

Nos apresuramos a dejar sentado, que no emitiremos de ninguna manera un juicio de valor al respecto, pero sin perjuicio de ello, no encontramos la razón como para iniciar el lapso investigativo de la triple A, solamente a partir del mandato de Isabelita Perón.

Si existen sospechas, en una palabra, de que durante el mandato del general Juan Domingo Perón han ocurrido los eventos que se imputan a los integrantes de la Triple A, las mismas razones que se aducen para procesarla a María Estela Martínez de Perón, son valederas como para considerar que durante el mandato de Perón, ocurrió exactamente lo mismo. Es decir, con la complicidad activa o pasiva de las autoridades estatales, se violaron los Derechos Humanos.

Empero, observamos asombrados, que la solución en un caso y en el otro, no se asemejan. No es la misma solución a idéntico problema.

Otro aspecto a tener en cuenta, ya que hablamos del riguroso respeto a la libertad de defensa, para los imputados en estos juicios de violaciones a los derechos humanos, es la circunstancia citada de que en la Argentina, no se le aplican las leyes penales internacionales sino a los funcionarios estatales y/o a los paraestatales o paramilitares. En la Argentina, un subversivo sin relación con un Estado, puede violar los derechos humanos de la manera mas infame, mas cruel, mas abyecta, pero al parecer para nuestros Tribunales, tal accionar delictivo internacional, sería tipificado como delito penal común.


martes, setiembre 30, 2008

Capítulo 228 - El Gobierno Constitucional Desconoció Actos Jurídicos de Otro Gobierno Constitucional


Volviendo a las etapas referidas anteriormente, vemos que en principio, la que el alfonsinismo denominó caprichosamente primera etapa, no reconoce fundamento fáctico- jurídico-real alguno puesto que, atento la fecha que caprichosamente fijó los decretos que se sancionaron oportunamente, ordenando tales investigaciones, se dejó de lado en su oportunidad averiguar las actividades delictivas de las organizaciones terroristas, durante el período constitucional hasta la Primer Mandataria, derrocada por el golpe de Estado. Aisladamente y “pro forma” algo se ha investigado, es cierto, pero para cumplir solamente. La segunda y artificial etapa, se encuentra limitada por las circunstancias políticas de ese momento, causa de tal artificio.

Siguiendo con el artificio “legal”, no hace mucho se resolvió, por contrario imperio, que eran nulos tanto los indultos de Menem como asimismo, las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida. Pasaron por alto que el Congreso Nacional, en ocasión de encontrarse al frente del Poder Ejecutivo el doctor Raúl R. Alfonsín, sancionó tales leyes, fundamentándolas y en uso de sus legítimas atribuciones, como lo reconoció la misma Corte Suprema de Justicia de la Nación, en su oportunidad.

Debemos aclarar, por si cabe alguna duda, que tanto el entonces presidente Carlos S. Menem, como los integrantes del Alto Tribunal, accedieron a sus cargos conforme lo establecido por la ley. No existe ningún pretexto válido como para tildar de nulos, tanto a los decretos rubricados por aquél ni a las normas legislativas, emanadas de nuestro Congreso Nacional. Nadie podría sostener válidamente si es faltar a la verdad cuando afirmamos que el pueblo se pronunció, en la ocasión, por medio de sus representantes. Si existió tal nulidad, como se sostiene, debemos reflexionar acerca de los motivos que pudo haber tenido la Corte, en su anterior integración, como para ratificar la norma al no encontrar obstáculo constitucional.

Prosiguiéndose las investigaciones se resuelve, ahora sí, investigar integralmente las actividades de la Triple A, como una organización paraestatal, puesto que se ha inventado, como hemos señalado en reiteradas ocasiones, que para poder instruir sumarios investigando Delitos de Lesa Humanidad y Crímenes de Guerra, para poder imputársele a los autores tales delitos internacionales, como requisito de viabilidad se requiere que ellos, de una manera u otra hayan dependido directa o indirectamente del Estado Nacional.

O sea que cualquier persona que haya cometido tales delitos en el seno de la Argentina, si a la época del evento no era funcionario público o no estaba a las órdenes de un funcionario estatal, no puede ser sometido a la Justicia, transcurridos los plazos de la prescripción, ya que se calificaría automáticamente su accionar como delitos penales comunes. Prescriptibles, indultables y amnistiables.

sábado, setiembre 20, 2008

Capítulo 227 - De Como la Guerrilla Abraza la Toga



Cuando ocurrió el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, ellos fueron lo suficientemente astutos, como para intentar lograr la adhesión de la masa partidaria, atribuyéndose la defensa de los derechos humanos, los que por cierto, como todos sabemos, al parecer pertenecen monopólicamente a ellos y sólo a ellos. Y consecuentemente, la custodia excluyente de tales Derechos Humanos, corresponde a los guerrilleros terroristas.

No podemos dejar de señalar que, con respecto a la investigación judicial de la supuesta violación de los Derechos Humanos, en nuestro país, se ha creado en forma artificial, una etapa que comienza con el lapso que va desde el 24 de marzo de 1976 en adelante y recientemente, se inventó una suerte de primera etapa que antecede a tales eventos, la que se iniciaría desde la asunción de María Estela Martínez de Perón, al ejercicio del Poder Ejecutivo, en su carácter de vicepresidenta de la Nación, hasta el golpe del 24 de marzo de 1976, que la derrocó.

Al tiempo que escribimos estas líneas, advertimos que un Tribunal de Mar del Plata, decidió tomar el toro por las astas y, sosteniendo como alegan los marxistas radicalizados, que los crímenes de guerra y los delitos de lesa humanidad, solamente pueden ser cometidos por imputados que tengan relación de dependencia funcional con un Estado, se resolvió activar denuncias en tal sentido, que datan de la época del gobierno militar, gobierno conocido como el de la Revolución Argentina.

Como finalizó tal lapso el 25 de mayo de 1973, cuando asumió el presidente constitucional Dr. Cámpora, se sostiene que la acción penal no ha prescripto en virtud de que esos delitos internacionales no tienen prescripción. O sea que, en forma elíptica, nos encontramos frente a tres etapas bien diferenciadas.

Olvida ese tribunal que para que tales delitos exciten el órgano jurisdiccional, deben cumplir con una condición necesaria. Debe tratarse de acciones sistematizadas. Esa es la clave de todo, ya que las acciones delictivas aisladas, no constituyen delitos internacionales. El inconveniente que enfrentan tales denuncias, que inviables en un país normal, es que no se ha denunciado nunca que alguna organización haya procedido de tal forma. No se ha probado que tales eventos criminosos hayan dado cumplimiento a esta exigencia. Ciertos eventos, que eventualmente pueden ser reputados como delitos criminales, gravísimos por ser figuras agravadas por distintas circunstancias, no dejan de ser delitos comunes y no son internacionales, por lo que, en principio habría prescripto la acción penal, derivada de ellos. Pero al parecer, la ideología neo-comunista en boga en nuestro país, no acepta tal temperamento constitucional.

Ahora, si se piensa con carga ideológica, es evidente que se ocultarán simétricamente la equidad y la justicia.

lunes, agosto 25, 2008

Capítulo 226 - Para los Entristas, Para los Disfrazados de "Peronistas", El General Perón Era Un Simple Reformista No Un Revolucionario


Pasan los años, y otro gobierno peronista, homenajea a quienes atacaron al Gobierno encabezado por El Lider, mediante el uso del terrorismo y de las armas, con pretensión de derribarlo …Es el caso de Reinaldo Roldán y Héctor Antelo, “citados en el relato de ese episodio que hacen Eduardo Anguita y Martín Caparrós en la página 417 del tomo 3 del libro La Voluntad.” Lo que no entendemos bien es qué motiva se considere que atacar a una unidad del Ejército Argentino, durante un gobierno constitucional, ipso facto otorga a los sanguinarios atacantes el títulos de defensores de los ideales de justicia y de equidad. Creemos que habría que revisar el concepto de justicia y equidad que los terroristas defienden. Lo que no hace mas que darnos la razón cuando expresamos que esta gente lo que menos tiene, es peronismo en sus venas. Tenía razón el general.
Recuerda la publicación que los Montoneros siguieron con un pie en la clandestinidad, hasta que el 6 de septiembre de 1974, durante el gobierno constitucional de esa época, retomaron la lucha armada. Se justificaron, en parte, sugiriendo que Perón había dado el visto bueno para la formación de la Triple A. Ignoro si fue así o no, pero lo que no ignoro es que un grupo de forajidos, de terroristas, que en la actualidad pretenden que se los reconozca como beneméritos de la Patria, traicionaron a su país y atacaron a las fuerzas legales, pretendiendo derribar al gobierno del general Juan Domingo Perón, es decir al presidente constitucional.
Estos sediciosos, intentan confundir a la masa del pueblo, ocultando que ellos estaban procediendo, así por la sencilla razón de que al no poder competir con el peronismo optaron por ingresar disfrazados a ese Movimiento. Estaban haciendo mérito suficiente como para representar ante el general Perón que su proceder, tenía como fin defender, hasta con las armas, a su gobierno constitucional. Me pregunto: ¿Quién los llamó?
Si asistiera razón a estos forajidos, el mismo general, no los hubiera expulsado de la Plaza de Mayo. Tampoco los hubiera criticado como lo hizo. Siguen siendo bandidos, tanto en esa época, como en la actualidad. Siguen siendo lobos, aunque se coloquen encima una piel de oveja. No dudo que el mismo general ya los había calado en cuanto a su catadura moral. Salvo que estos ingenuos, revolucionarios de cartón, hayan creído que Perón no estaba en sus cabales, fundamento que esgrimían para proceder contrariando sus expresas directivas. Algunos se referían a él en forma despectiva, como un “reformista” y no un verdadero revolucionario.
Surge de los propios dichos de Perón, que para esa época existía una situación bélica, una guerra no declarada, que había sido iniciada muchos años antes de su regreso a su Patria. Advirtió oportunamente a los terroristas, para que cesaran en su accionar subversivo, no fue oído. Creemos que tales advertencias fueron contestadas con las críticas emanadas tanto del campo marxista como de su propio Movimiento, donde minúsculos grupúsculos de activos dirigentes marxistas, habían ingresado trasvestidos de manera tal de poder actuar en la clandestinidad, en el Movimiento Justicialista.

Capítulo 225 - Donde Se Habla del Mal Uso Que Se Hace De La Justicia Con El Fin De Concretar La Faida



Cuando le toca a la misma España, resolver sobre el pedido de Almirón, sugestivamente cambia el punto de vista jurídico sostenido en el caso de la G.A.L. y acepta que al citado es dable imputarle la comisión de delitos internacionales y que la acción penal, por la circunstancia citada, no se encuentra prescripta, a pesar del tiempo transcurrido. O sea “un traje a medida”… de Almirón.
Creemos que la Justicia debió hacer abstracción de la política y de la ideología si lo que se quiere hacer es actuar conforme a ella. Pero apelar a estas tretas judiciales, no es ético. No importa que posiblemente este ciudadano, de mala fama, de pésima fama, sea lo que es. El asunto es que sea juzgado conforme a la ley aplicable. Caso contrario nos encontramos ante un linchamiento judicial y ante una “colonización judicial”.
Con permiso de Arturo Larrabure, acudo a párrafos de su alegato judicial, ocasión en que citando a Manfroni deja establecidas y pone de relieve las pautas que tendría que seguir la Justicia para valorar acciones constitutivas de delitos internacionales, para calificarlos como tal o no. En efecto, se sostiene en el libelo aludido: “Piensa Manfroni que "si la mutilación de doctrina, tratados y jurisprudencia internacionales tiene lugar en el contexto de circunstancia objetivas que, desde el punto de vista de un observador razonable, pueden hacer presumir una parcialidad sistemática para la aplicación de la norma a determinados grupos de personas (o, al menos, generar legítimas dudas sobre la imparcialidad), todo el aparato de juzgamiento del Estado con competencia en la materia entraría en crisis y los fallos deberían ser examinados en un contexto político diferente que pudiere existir en el futuro o, eventualmente, por una instancia internacional.” Ello es así, en virtud de la garantía de juicio imparcial que reconoce el artículo 8, inciso 1, de la Convención Americana de Derechos Humanos.”
“La existencia de funcionarios, dentro del gobierno, que podrían verse afectados en forma personal por una readecuación del concepto de delitos de lesa humanidad a los actos de organizaciones terroristas, guerrilleras o insurgentes, tampoco es, considerada aisladamente, una circunstancia que decididamente debe invalidar la legitimidad del aparato juridisccional. Pero si esos funcionarios forman una masa crítica de poder, capaz de influir sobre el sistema de juzgamiento de este tipo de ilícitos, entonces sí la garantía del juicio imparcial del Pacto de San José de Costa Rica estaría seriamente afectada" Una prueba cabal de ello – finaliza Larrabure- es el planteo para que se declare nulo el dictamen del Fiscal General Palacín, imputándole que, en lugar de él, debió resolver la Cámara.”.
En el diario Perfil del 17 de febrero de 2008 luce una nota, que ayuda posiblemente a desenmascarar a quienes, al decir del general Juan Domingo Perón, se ponen la camiseta de peronistas, para arrimar agua a su propio molino. .
Expresa la citada publicación que, en principio, como un “merecido homenaje a los desaparecidos y asesinados durante la última dictadura, se emplazó el monumento a las Víctimas del terrorismo de Estado, sito en la Costanera porteña, el que actualmente abarca a “los que murieron combatiendo por los mismos ideales de justicia y equidad”.
Los guerrilleros que perdieron la vida, en el sanguinario asalto subversivo al cuartel de la unidad de Azul, al que nos referimos precedentemente, figuran también en la lista de los homenajeados
. Confesamos que es sumamente dificultoso entender como funcionarios pertenecientes a un gobierno peronista, homenajean a individuos que atentaron contra la unidad militar de Azul. Ataque armado que fue concretado durante el tercer mandato del general Juan Domingo Perón. Ataque que fue condenado por Perón, con la vehemencia del caso, ya que lo consideró un ataque al gobierno peronista.

lunes, agosto 11, 2008

Capítulo 224 - Los Grupos Antiterroristas de Liberación Otra Triple A.


Argentina, país que inventó el juego criollo del Truco, apeló a tal invento vernáculo, e ideó el denominado “Terrorismo de Estado”, tipo penal que nadie conoce, que no figura tipificado en el Código Penal Argentino, sino en las mentes calenturientas de ciertos ideólogos de la subversión. Y también apeló, por carácter transitivo a los delitos de Lesa Humanidad y a los Crímenes de Guerra.
Estimamos que no es la ocasión de discutir al respecto, pero sí es la ocasión de dejar aclarado que en España, cosa que los argentinos no tenemos la obligación de conocer, en la época en que era jefe de gobierno Felipe González, existió una organización similar a la Triple A, denominada G.A.L. o sea “Grupos Antiterroristas de Liberación”, agrupaciones que practicaron el denominado terrorismo de Estado contra el grupo terrorista ETA y su entorno etarra, durante la década de 1980. Fueron creados y dirigidos por altos funcionarios del Ministerio del Interior de España.
La Justicia española, por medio del Tribunal Supremo en el Caso Marey, en el considerando nº 28 resolvió sobre la prescripción opuesta en esas actuaciones. Nada se dijo sobre la presunta comisión de Delitos de lesa Humanidad o Crímenes de Guerra, se rechazó la excepción de prescripción de la acción penal, conforme las normas legales del derecho penal común.
La similitud entre esta organización ilícita y la Triple A, es que ambas nacieron al amparo del Estado. Pero cuando, llegado el caso, la Justicia española fue llamada a entender en las pertinentes actuaciones, no calificó el proceder de los imputados como delitos internacionales. A pesar de que asesinaron, secuestraron a etarras y procedieron en forma clandestina, con la cobertura que les da el Estado español, se les imputó a los acusados, delitos comunes tipificados en las leyes locales.

martes, julio 22, 2008

Capítulo 224 - Una Organización Similar a la Triple A Actuó en España



Argentina, país que inventó el juego criollo del Truco, apeló a tal invento vernáculo. La imaginación ilimitada de ideólogos y activistas de la izquierda radicalizada, ideó el denominado “Terrorismo de Estado”, tipo penal que nadie conoce, que no figura tipificado en el Código Penal Argentino, sino en las mentes calenturientas de esos ideólogos de la subversión. Y también apeló, por carácter transitivo a los delitos de Lesa Humanidad y a los Crímenes de Guerra. Por cierto, que otros ciudadanos, ajenos a tales pensamientos gramscianos, sin embargo inocentemente, aceptaron tan peregrina tesitura, cuya finalidad fue destruir la sociedad en la que vivimos.
Estimamos que no es la ocasión de discutir al respecto, pero sí es la ocasión de dejar aclarado que en España, cosa que los argentinos no tenemos la obligación de conocer, en la época en que era jefe de gobierno Felipe González, existió una organización similar a la Triple A, denominada G.A.L. o sea “Grupos Antiterroristas de Liberación”, agrupaciones que practicaron el denominado terrorismo de Estado contra el grupo terrorista ETA y su entorno etarra, durante la década de 1980. Actuaban, con silencio cómplice y cómplice del Estado Español, de una manera clandestina, tal como lo hizo la Triple A en su oportunidad. Fueron creados y dirigidos por altos funcionarios del Ministerio del Interior de España.
La Justicia española, por medio del Tribunal Supremo en el Caso Marey, en el considerando nº 28 resolvió sobre la prescripción opuesta en esas actuaciones. Nada se dijo, en tal ocasión sobre la presunta comisión de Delitos de Lesa Humanidad o Crímenes de Guerra, a pesar de ser uno de los objetos procesales adecuados a tales juiciuos y se rechazó la excepción de prescripción de la acción penal, conforme las normas legales del derecho penal común.

viernes, junio 27, 2008

Capítulo 223 - Donde se Hace Referencia a Como se Mimetizó la Guerrilla Sanguinaria


Apreciamos que los magistrados encargados de instruir los sumarios tendientes a establecer la existencia o no de violaciones a los derechos humanos y la eventual responsabilidad de los allí imputados, no tengan en cuenta ni posiblemente les interese, lo precedentemente reseñado. Como así tampoco lo que significa, en su sentido técnico, el término “guerrillero”, término que según los Tratados y Convenciones Internacionales designa a quienes integran fuerzas irregulares, usando uniformes militares o que los identifican como tales, llevan armas a la vista de todos, tienen una conducción de orden militar y no utilizan la clandestinidad, con el objeto de poder ocultar su condición de combatiente y con el fin de asegurarse el éxito de su accionar. En una palabra, se designa así a quien actúa sin prodición. Quien oculta que se encuentra armado, quien no usa uniforme que lo identifique, ocultando de tal suerte su condición de combatiente, mimetizándose entre la población, lisa y llanamente es lo que se denominaba un “partisano”, quien al no respetar por ello las leyes de la guerra, no estaría protegido de ninguna manera por sus precisas prescripciones y por ende no le correspondería el estatus de “prisionero de guerra” ni el de beligerante. La jurisprudencia internacional, fue paulatinamente reviendo tales conceptos, y a la fecha es indudable que se inclina por calificar el accionar de tales personajes, teniendo en consideración si han cometido eventos penales internacionales descriptos en la Carta de Roma del CPI y si esos grupos reúnen ciertos requisitos, que se exigen para poder subordinar su conducta a tales tipos penales internacionales. Al tiempo de redactar estos párrafos, es traído extraditado a la Argentina el policía Almirón, imputado de ser uno de los jerarcas de la denominada Triple A, organización que se destacó por perseguir a ciudadanos sospechados de ser activistas de ideologías radicalizadas. Nadie ha comentado que, el imputado referido, que oportunamente fuera cuestionado en la propia Policía Federal, también tiene Derechos Humanos, aunque no haya respetado los de los demás. Si no reconocemos esto, estaríamos cometiendo antropofagia en perjuicio del caníbal.
Para fundamentar el pedido de extradición a España, donde moraba el citado, la Justicia argentina dictaminó, que no estaba prescripta la acción penal de los delitos que se le imputaban al mismo, ya que los mismos no podían prescribir, habida cuenta que las leyes internacionales prohiben prescribir los delitos de Lesa Humanidad y los Crímenes de Guerra. Personalmente entendemos que sí está prescripta la acción penal y que por ende no procedía que fuera extraditado.

miércoles, junio 11, 2008

Capítulo 222 - Utilización de la Justicia Con el Propósito de Acceder al Recinto de la Venganza Judicial


“Para los subversivos terroristas todos estos hechos configuraban ‘operaciones militares’ realizadas en el contexto de la ‘Guerra Revolucionaria’. Es decir que tenían clara conciencia que estaban protagonizando una GUERRA, se habían preparado para desarrollarla-tanto ideológica como militarmente- y habían adoptado una estructura clandestina y celular para dificultar su identificación.” “Siempre recalcaban ese “estado de guerra”en todos sus comunicaciones , en particular en sus ‘partes’ y ‘comunicados’ de operaciones y terminada la lucha armada por su derrota militar, sus principales dirigentes también lo hicieron en libros o en entrevistas con los medios de comunicación social. Sólo los abogados, las organizaciones de derechos humanos (parcializadas y conducidas por la izquierda) y los familiares, que lograron implementar un gran negocio económico con las distintas indemnizaciones para su sector, sostienen lo contrario por razones jurídicas y pecuniarias.”. (Web “Década del 70 – Guerra Revolucionaria en la República Argentina)
A tal afirmación, nos permitimos añadir la circunstancia de que integrantes de nuestra Justicia, incluida la Corte Suprema de Justicia, también son responsables de que se haya cometido una iniquidad, que condujo a una ineluctable aporía. No otra cosa podemos sostener cuando nos encontramos ante la pretoriana creación del término “Terrorismo de Estado”, utilizado como agravante de una acción bélica. Resaltamos que este singular calificativo, no jurídico en absoluto, fue objeto de expresiones satíricas en el dictamen del fiscal español, que se expidió en los pedidos de extradición de María Estela Martínez de Perón a lo que unimos las inusuales expresiones usadas por los magistrados que dieron su veredicto negativo al respecto, dejando entrever que les parecía “raro” cuanto menos, que después de 30 años haya resucitado esta suerte de fiebre vindicativa en los funcionarios judiciales de la Argentina, intentando hacer aparecer, de cualquier forma, que los eventos debían ser calificados como Delitos de Lesa Humanidad, con el intento de no interrumpir la prescripción de ellos.

miércoles, mayo 21, 2008

Capítulo 221 - Ante la Total, Integral y Prolongada Guerra Revolucionaria

(continuación)


“Consideramos necesario reiterar que las organizaciones subversivas planteaban la Guerra Revolucionaria como ‘total, integral y prolongada’; por lo tanto resulta fundamental entender que se trata de una lucha política, ideológica, económica, cultural y militar. Consecuentemente, esa experiencia nos impone estar alerta y mantener siempre un juicio racional con claridad de ideas para detectar ataques o desviaciones ideológicas-revolucionarias en cualquiera de esos ámbitos, a efectos de poder prevenir e impedir repeticiones sangrientas como las que nos tocó vivir.” “Esa guerrilla que apoyaba a la subversión terrorista, es decir, a la Guerra Revolucionaria, apareció en Argentina a fines de la década del 50, tuvo un incremento significativo hacia 1970 y alcanzó su máxima expresión entre 1973 y 1977. Logró incorporar a sus filas una cantidad importante de hombres y mujeres provenientes mayormente de la clase media: de partidos políticos de izquierda, de sectores extremistas de los partidos políticos tradicionales, del medio universitario, de sectores intelectuales y artísticos, de sindicatos marxistas, de grupos católicos radicalizados y de una minoría de ingenuos captados por una propaganda tan hábil como permanente.” “Sus acciones conmovieron profundamente a la sociedad argentina, ya que secuestraron y asesinaron a figuras notorias del quehacer político, sindical, empresarial, cultural, policial y militar. En oportunidades llegaron a controlar el aparato del Estado, tanto en el orden nacional como en varias provincias. Sus operativos llegaron a límites nunca vistos antes: copamiento de unidades militares, múltiples secuestros extorsivos, asaltos a comisarías y bancos, toma de localidades, asesinatos y robos permanentes, intimidaciones y amenazas incontables, incendios y destrozos espectaculares.”