Se Impone Dar a Conocer a Todo el Mundo que Aunque Reconocemos la Utilidad del Derecho Humanitario, No es Menos Cierto Que En Manos de Extremistas Ideológicos, de Fanatizados "Jurídicos", Estos Pueden Llegar a Dominar el Mundo. Este es un Llamado de Atención Tendiente a Corregir lo que sea Corregible.Para Retomar el Rumbo Virando 180º la Nave de la Justicia.
El Dr. Angel F. Robledo,quien fuera ministro de Defensa del gobierno del general Juan D. Perón, según lo publicado en el diario La Nación, del 4 de agosto de 1980, en una entrevista televisiva que se le hiciera, manifestó, entre otras cosas: “ … Quedaron superadas (respecto al retorno de Perón a la Argentina) las dificultades que se podían presentar con la juventud, que el general denominaba formaciones especiales, las cuales sustentaban un enfoque abiertamente marxista-leninista y con directivas y aspiraciones internacionales y en definitiva el peronismo (el General Perón) aceptó su aporte. Eso me lo confesó un día conversando e! general Perón, sencillamente porque eran los enemigos de sus enemigos, vale decir, los tuvo que aceptor como aliados inevitables y esos aliados inevitables terminaron resultando, a !a postre, aliados carísimos. (Guerra Revolucionaria en la Argentina, 1959/1978, del general de división Ramón Genaro Díaz Bessone, Círculo Militar, 3ra. Edición, Buenos Aires, 1966, Pág.115)
Ya señalamos que el dictamen de la Procuración General, respecto a que a los subversivos, al no depender del Estado Argentino, no se le pueden imputar delitos de Lesa Humanidad, es un verdadero agravio hacia quienes son las víctimas reales del terrorismo subversivoo sea a la población civil.No a las“inventadas” víctimas, no a los pseudo-damnificados de origen mercantilista, sino los reales damnificados por los crueles, aberrantes y sangrientos ataques, lo que constituyó en nuestro país, la denominada en el derecho internacional “población civil”, que es algo distinto al núcleo de guerrilleros subversivos. Núcleo éste de civiles armados, que se destacaban por mezclarse entre la población civil, a fin de mimetizarse y de esta forma eludir la persecución estatal. Estos“mezclados” consiguieron tal éxito que, en definitiva, aparecieron como las “víctimas” de la locura sanguinaria que espontáneamente brotó en las Fuerzas Militares Argentinas, presas deun rapto demencial que las llevó a matar y matar, sólo por“placer”.
El Procurador inventa un vallado contra el cual se estrellan las pretensiones de las víctimas de la colocación de bombas, de sus asesinatos y lesiones gravísimas. . No podemos pasar por alto, no podemos ignorar, no podemos fingir que no existe una circunstancia que creo es medular, para fundamentarla inopia Fiscal.
En efecto, volvemos a recordar que, actualmente,se encuentran sometidos a juzgamiento ante los estrados de la Corte Penal Internacional, al menos una decena de personas que no ocuparon absolutamente nunca, funciones en un Estado, ni fueron nunca paramilitares. Me remito a lo referido precedentemente, en cuanto a sus identidades.Es decir, simples ciudadanos, integrantes o jefes de organizaciones, sin ninguna relación con un Estado, cuyos miembros están imputados de violar los Derechos Humanos.
“Yo conozco el origen de todo esto. He estado en París, precisamente en las barricadas, y he conversado y participado con mucha gente que estuvo allí; y que estuvo para eso, para las barricadas. Y sé bien cuáles son los procedimientos que quieren poner en marcha, y que se han puesto en marcha en eso que llamaron Segunda Revolución Francesa, el 30 y 31 de julio de 1968, en París, cuando colocaron en el frontispicio de la Sorbona un gran letrero que decía: "Ustedes son las guerrillas que han de liberarnos de lo que nos quieren vender: la muerte climatizada con el nombre de porvenir. El orden industrial debe desaparecer. El mercado de consumo debe morir de muerte violenta. Buscamos un gobierno que sea capaz de poner la imaginación de por medio". Así rezaba el letrero. Pero la finalidad era formar las guerrillas. Guerrillas que después hemos visto funcionar en todas partes.”
“Bien: eso es un asunto que la ley no tolera, y que en consecuencia nosotros no podemos tolerar. Nosotros no le ponemos ningún inconveniente, si ese partido político -se llame Comunista, se llame E.R.P. o se llame Mongo Aurelio, cualquiera sea el nombre que tenga- quiere funcionar dentro de la ley, como estamos nosotros. Tampoco le temeríamos fuera de la ley, pero no es lo correcto para un gobierno; ya eso se ha visto funcionar en otras partes, y no es lo correcto. En lo que sea fuera de la ley, es la Justicia y la Policía las que deben entender.”(Síntesis del mensaje del Presidente Perón, a los gobernadores de las provincias, pronunciado en la ResidenciaPresidencial de Olivos,el 2 de agosto de 1973)
Como referimos precedentemente, “pasado un año se realizó en la Habana, entre el 31 de julio y el 10 de agosto de 1967, la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (O.L.A.S.). ".Enesa ocasión, 27 países que concurrieron a la llamada Tricontinental el año anterior, resolvieron taxativamente coordinar lo necesario, "para llevar adelante la lucha armada en el territorio americano". No se le ha otorgado a esta declaración, la importancia histórica que tiene. Pasados los años, Latinoamérica se vió sacudida por una ola subversiva, originada nada menos que en el cumplimiento de esa convención de subversivos terroristas. Las organizaciones armadas, que se fueron constituyendo, fin de cumplir con los objetivos propuestos, fueron denominadas por los insurgentes"Ejércitos de Liberación Nacional". Cuando entraron en acción en cada país, la opinión pública, al principio o los mismos gobiernos, no otorgaron mayor seriedad a tal accionar armado. Generalmente fueron tratados como lo que eran, como delincuentes, pero tal trato perdió de vista una serie de circunstancia que permiten concluir que, el accionar sistematizado de las fuerzas, está muy lejos de constituir asociaciones ilícitas comunes. La entidad de los subversivos, posiblemente fue subestimada, al punto que los gobierno no se dieron cuenta, al comienzo de que se trataba. Cuando valoraron con realidad lo que sucedía, diríamos que era un poco tarde para reaccionar. Volviendo a la O.L.A.S., organismo que ni aun hoy es valorado en su real dimensión, como corresponde, dado la gravedad de los eventos que se sucedieron, en cumplimiento de la declaración final de esta organización, recordemos que en la declaración final de la O.L.A.S. se determinó que " El primer objetivo de la revolución popular en el continente, es la toma del Poder mediante la destrucción del aparato burocrático-militar del Estado y su reemplazo por el pueblo armado para cambiar elrégimen social y económico existente.Dicho objetivo-agrega enseguida-sólo es alcanzable a través de la lucha armada. Mas adelante sostiene que la guerra de guerrillas comogenuina expresión de la lucha armada popular es el método mas eficaz y la forma mas adecuada para librar y desarrollar la guerra revolucionaria en la mayoría de nuestros países y consiguientemente, en escala continental…..”. Creemos que los mismos gobiernos atacados, sea por temor a causar alarma en la población o porque ellos realmente así lo creían, no dieron públicamente la importancia que merecía estos ataques cuya finalidad era "la destrucción del aparato-militar del Estado...".
Reiteramos, los ataques armados, con su secuela de dolor, sangre y lágrimas,sufridos por el gobierno constitucional peronista, durante su mandato, no obedecieron a causas endógenas sino que, las organizaciones armadas que atacaban a ese gobierno del pueblo, pasaban por alto el origen del mismo, prefiriendo a la causa popular, privilegiar el cumplimiento de las disposiciones tomadas en la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad antes mencionada. Es decir, prefirieron ser solidarios con sus camaradas marxistas antes que con el pueblo de su país. Precedentemente trajimos a colación, un comentario muy ilustrado al respecto, decía: “Consideramos necesario reiterar que las organizacionessubversivas planteabanla Guerra Revolucionaria como ‘total, integral y prolongada’; por lo tanto resulta fundamental entender que se tratade una lucha política, ideológica,económica, cultural y militar. Consecuentemente, esa experiencianos imponeestar alerta y mantener siempre un juicio racional con claridad de ideas paradetectarataques o desviaciones ideológicas-revolucionarias en cualquiera deesos ámbitos, a efectos de poder prevenir e impedir repeticiones sangrientas como las quenos tocó vivir.”
El general Perón, como militar que era, años antes había denunciado lo relacionado con el accionar de los subversivos marxistas. Sostuvo el general Juan D. Perón, lo siguiente:
"Frente al cuadro pavoroso de penetración que hemos mencionado nos preguntamos: ¿Que hacemos nosotros contra el comunismo? La contestación es realmente desconcertante, si hemos de atenernos a la realidad y a la verdad. Parecería como si todos, ocupados en sus propios problemas y soluciones, dejaran que los demás realizaran todo en este sentido sin acordarnos de que se trata de un peligro común que es menester que sea encarado también por todos.”
“El mundo está hoy sembrado de organizaciones políticas, económicas, sociales, publicitarias, científicas y culturales que no son más que colaterales disimuladas del Partido Comunista Internacional. Estados Unidos mismo está penetrado por esas organizaciones y por lo tanto, tiene ya la "quinta columna" dentro. Los numerosos casos descubiertos no hacen sino evidenciar que aún queda mucho por descubrir y que la desaprensión y descuido están en todas partes.Pero lo más lamentable es que las organizaciones colaterales creadas por nosotros para combatir comunismo, no pasan de ser burdas simulaciones, en las que los aprovechados tratan de sacar ventajas personales, de lo que debería ser una cosa tan sería y tan responsable.”
“El progreso evidente y la actividad comunista y comunoide en la Argentina, pone de manifiesto un grave peligro, ante la indiferencia de muchos y aún el apoyo de las que diciéndose enemigos del comunismo con su miopía e inoperancia, no hacen sino favorecer a sus intereses y cooperar en la reacción de los pueblos encarecidos y explotados.
“ … Esevidente la penetración comunista en los órganos publicitarios, que se traduce en medias inteligentes, para producir efectos sin poner en evidencia propósitos y desarrollando una propaganda insidiosa en contra de las que combaten con eficacia al comunismo, utilizando para ello cualquier pretexto, especialmente los rótulos conocidos de la "democracia", la "libertad", la "libertad de prensa", etcétera, que se prestan a toda clase de supercherías cuando se las considera "tabú".” (Seleccionado de http://www.peronvencealtiempo.com.ar/juandomingoperon/notas/escritosdeperonsobreelcomunismo.html).
“ (…) No admitimos la guerrilla, porque yo conozco perfectamente el origen de esa guerrilla. Los partidos comunistas que en otros países han visto que dentro de la ley iban a su destrucción, han querido salirse de la ley para defenderse mejor. Eso no es posible. No es posible dentro de un país donde la ley ha de imponerse.”
“Porque la única manera de no ser esclavos, es ser esclavos de la ley; y eso nosotros tendremos que imponerlo, decualquier manera".
Señala el general Juan D. Perón, algo tan actual que podría haber sido escrito hace unos pocos años o meses, “El comunismo es una doctrina y, a las doctrinas, se las combate con otra doctrina mejor. No con la fuerza, ni la violencia. El Capitalismo ha sucumbido ya frente al comunismo porque no es una doctrina, sino una torpe forma del materialismo explotador que, precisamente, constituye la causa, en tanto el comunismo es la consecuencia. Mientras el capitalismo insista en sus abusivos sistemas de explotación humana y la explotación del hombre por el hombre sea su norma, el comunismo irá adelante con su ritmo tan rápido, como intenso sea el egoísmo capitalista en su ritmo de explotación humana.”
“En último análisis el conflicto se plantea, por ejemplo, sobre la propiedad. En el sistema capitalista el pueblo no tiene acceso a la propiedad y su capitalización es algo poco menos que inalcanzable en las condiciones actuales de la organización capitalista del trabajo. ¿Qué le importa a un trabajador el derecho romano y la propiedad, si él sabe que son cosas que le están prácticamente vedadas? Cuando el comunismo le dice que la propiedad es un prejuicio burgués y que el Estado debe ser el único propietario en beneficio de la comunidad, es lógico que el obrero acepte esto como natural, desde que él considera una injusticia, como en realidad lo es, su miseria en medio de la abundancia.”.
“Cuando nosotros creamos la doctrina justicialista y pusimos en ejecución sus postulados desde el Gobierno Constitucional, capitalizando al Pueblo y asegurando a sus hombres el acceso a la propiedad privada, en poco tiempo casi terminamos con los comunistas. Cuando mediante el plan de viviendas, cada trabajador pudo comprar su casa. Cuando mediante la jubilación universal cada ciudadano aseguró su porvenir contra el infortunio. Cuando los obreros mediante el pago de salarios justos y humanos y el control de los precios ajustados a lo real, pudieron hacer economías y llegaron a poseer ahorros. El comunismo no tenía razón de ser y la gente del Pueblo llegó a reírse, como nos reíamos nosotros, de su prédica”.
“Uno de los terribles errores del comunismo es precisamente la supresión de la propiedad, que ha surgido allí como una consecuencia reaccionaria contra la desposesión del pueblo ruso en sus antiguas organizaciones un tanto medievales. Pero hoy ya se habla allí de la necesidad de reimplantar la propiedad privada, como consecuencia de la experiencia recogida en casi cuarenta años de colectivización. El derecho de posesión es consubstancial con el hombre, desde que el cavernario ocupó la primera cueva que lo fijó a la tierra, destruyendo su nomadismo inquietante y difícil.”
“ …Nosotros, los argentinos mismos, que hemos trabajado incesantemente durante estos diez últimos años, para desterrar el marxismo de las masas, mediante el único expediente racional de oponerle la prédica y la realidad de una doctrina mejor, no estamos seguros aún de que hayamos obteniendo un éxito definitivo. Tal es la fuerza de la prédica anterior, intensificada por la acción negativa del capitalismo imperialista de explotación."
Perón resalta que los escasos votos obtenidos por el comunismo, durante el gobierno peronista, luego del golpe de Estado que lo derribó en 1955, aumentaron considerablemente, lo que prueba, según él, que solamente el peronismo sirve de contención a las apetencias comunistas. Refiere el general: “En la última elección realizada bajo el Gobierno Constitucional, en 1954, para elegir vicepresidente de la Nación, votaron 89.624 comunistas en toda la República. En las elecciones realizadas el 28 de julio de 1957, para constituyentes, es decir después de dos años de dictadura, los votos de los comunistas han llegado a 228.451, es decir que han aumentado casi dos veces y medio su caudal. Eso se explicará muy claramente si se tiene en cuenta las razones que hemos enumerado en el acápite anterior.” “Sin embargo, eso no es todo. Los socialistas marxistas, que en 1951 sacaron sólo 54.920 votos, han obtenido en las elecciones mencionadas de 1957, la cifra de 525.565 votos, es decir más de diez veces su anterior caudal electoral. Ello está demostrando que entre comunistas y comunoides suman en la actualidad 754.016 sufragios que, en 1954 no pasaban de los 140.000, es decir que el comunismo se ha multiplicado en la Argentina.”. ” … el "Movimiento Justicialista", único movimiento práctico y efectivamente anti-comunista, está fuera de la ley, en tanto el comunismo internacional participa del gobierno en la Argentina que, mientras ponía en libertad a quinientos comunistas, mantenía a millares de dirigentes peronistas y obreros en todas las cárceles del país. Sin embargo, el Peronismo es lo único organizado en la política argentina. Pero, como ellos dicen que son "democráticos y libertadores", algunos "robots", con cerebro de "cretinos", creen que por eso está bien, aunque vean que los comunistas allí también les están ganando la delantera”. Continúa señalando “…Cuando comenzó el Siglo XX, el comunismo se reducía al libro "El Capital" de Carlos Marx que sentaba la doctrina, a unos cuantos teóricos que tecnificaron esa doctrina y unos cuantos agitadores que la predicaron (Lenin, Trotsky, Gorky, etc.) Se formaron también rebaños de predicadores, con el rótulo Socialista, que comenzaron en el mundo a "sembrar la semilla roja".Con este movimiento se produjo la primera revolución rusa de 1906 que fue ahogada en sangre. Desde ese momento la organización fue en serio. Se produce la Primera Guerra Mundial y su consecuencia en 1917, la segunda revolución con el triunfo de los bolcheviques y la implantación en Rusia del comunismo socialista. Ya no eran un teórico y unos cuantos agitadores, sino doscientos millones de rusos y los veintiocho millones de kilómetros cuadrados de su territorio.”. “Se produce la Segunda Guerra Mundial. Rusia amenaza aliarse primero con Alemania, para obligar a Inglaterra a provocar la guerra y luego se decide por ésta. Rusia entra así, aliada de sus enemigos ideológicos, como un primer paso para deshacerse del Nacional-Socialismo, su más peligroso enemigo doctrinario y luego operar contra sus verdaderos enemigos: el "imperialismo anglosajón". Así se llega a 1945 y termina la guerra. ¿Qué ha sucedido? Para contestar esta pregunta, lo mejor es analizar lo que el comunismo ha conquistado en el mundo actual. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la suerte ya está echada y la conquista comunista en plena expansión. Los días han pasado y el panorama de hoy es aleccionador. De los doscientos millones de hombres y los veintiocho millones de kilómetros cuadrados que era el sector comunista al terminar la Guerra Mundial, el comunismo ha pasado a dominar casi dos mil quinientos millones de habitantes, de los tres mil quinientos que pueblan el mundo y casi las tres cuartas partes de la superficie terrestre”.
Sostuvo oportunamente el general Juan D. Perón, con relación a la Tercera Posición Justicialista, lo siguiente: “… Hasta el año 1945, fecha del advenimiento del Justicialismo en la Argentina, el comunismo tenía gran importancia en el país, especialmente en los sectores universitarios y obreros. La universidad argentina estaba penetrada en su dirección y docencia por numerosos elementos conocidos ampliamente por sus ideas comunistas o, cuando menos, comunoides. La mayoría de los sindicatos estaban escuadrados, asimismo, por dirigentes comunistas o socialistas marxistas que, para el caso son la misma cosa, ya que el socialismo que funciona en la Argentina es evidentemente connivente del comunismo.” En las elecciones de 1946 en las que fue elegido por primera vez el General Perón, como Presidente Constitucional de los argentinos, los comunistas tuvieron alrededor de 170.000 votos en total. “La política social del Gobierno Justicialista desde su comienzo rindió sus efectos en este terreno y poco tardaron los comunistas en ser sus más enconados enemigos, porque vieron disminuir aceleradamente su predicamento en las masas que, mejor satisfechas en sus reivindicaciones e incorporadas a la Nación mediante los "Derechos del Trabajador", poco tardaron en darles la espalda. Es así que, en las elecciones realizadas en 1954, todos los votos comunistas de la República, no alcanzaban ya a los 80.000”. En la Argentina, como en casi todas las partes, los comunistas revolucionarios, que formaron en el elenco de la actual dictadura militar, (N. de R.: Perón hacía referencia al gobierno militar surgido el 16 de septiembre de 1955) se interesaron especialmente por las universidades y los sindicatos obreros, entidades que coparon mediante las colaterales comunistas organizadas tanto en las Universidades (Federación Universitaria de Buenos Aires, F.U.B.A.), como en las organizaciones gremiales de los trabajadores (Organización Mundial de Trabajadores de Praga, Confederación Latinoamericana de Trabajadores de Lombardo Toledano y Sindicatos Libres dominados por el partido Comunista). Está de más decir que, en esta acción los comunistas no ponían sino dirigentes, desde que se trataba de una organización de "muchos generales y pocos soldados". “Era lógico entonces que, al tomar la dictadura "gorila" el Gobierno, ellos maniobraran para apoderarse de esos dos estamentos tan codiciados por los comunistas del mundo. Así la universidad argentina fue intervenida por la dictadura y entregada sin más a los elementos comunistas de la Federación Universitaria de Buenos Aires, F.U.B.A., los que formados en el comunismo y dirigidos por los jerarcas del Partido, poco tardaron en ocupar las universidades.Separaron a todos los profesores anticomunistas y los reemplazaron por comunistas o comunoides. Es en esa oportunidad que llega a ser rector de la Universidad de Buenos Aires (la más importante del país) el doctor Sayago, activo militante comunista, del gremio de los médicos.”
Siguieron la máxima romana en cuanto si no pudieron nunca, vencer al peronismo en elecciones democráticas, se unieron a él. Pero no lo hicieron en forma pública, sino de manera hipócrita, disimulando arteramente sus fines. Y lo destacamos por la sencilla razón de que estos individuos, sin Dios y sin Ley, pretenden exhibirnos al Perón que regresó a la Argentina, como a un viejo deteriorado tanto física como mentalmente y que, debido a tal razón se derivaba de ello una conducta que no era la del verdadero Líder. Lo expuesto anteriormente, revela que ésa es una patraña, utilizada vilmente por estos sinvergüenzas, que no trepidan en enlodar a una figura histórica del país, con tal de conseguir sus criminales fines. Es imposible pasar por alto, que ellos revelan con su conducta el desprecio que sienten hacia el peronismo de las masas. Adoptan tal conducta ya que está probado que el comunismo, en la Argentina, no reúne sino una escasa, por no decir ínfima, cantidad de adherentes. Tanbien revelan que desconocen que es el peronismo, lo utilizan para sus arteros fines: anhelan su destrucción, su desaparición, para dejar paso a un eventual gobierno popular marxista. Con o sin Kerenski. No podemos pretender de los apátridas, otra conducta. Sólo los que se hacen pasar por peronistas, son capaces de sugerir que el general Perón simpatizaba con ellos o con los comunistas, que es lo mismo. De tal suerte que, los "entristas" , apelan a todo tipo de artimaña para hacer ver a los conciudadanos que no vivieron la época del general Perón, que el anciano que había regresado del exilio, aprobaba su conducta. Ocultaron las críticas de Perón a la doctrina marxista. No les convenía que se aludiera en algún momento, al verdadero sentir del titular del peronismo, en lo que se refiere al comunismo sanguinario. Y si en algún momento el Líder les permitió que crean que él los apoyaba, ocultaban que no permitió rotundamente, que desobedecieran su doctrina. Recordemos algo que disimulan en la actualidad, cuando los invitó a que, si profesaban la ideología de extrema izquierda, si adherían a la izquierda radicalizada, se fueran del peronismo y se integraran a las filas de los partidos de aquella filiación política. Recordemos que, ocurrida en 1955 la revolución denominada Libertadora, Perón fue entrevistado por un corresponsal de un diario norteamericano, a quien le expresó su pensamiento. Sus palabras se ajustan, como un guante, a lo que sucede en la actualidad y nos demuestran que, ya desde esa época lo que el general Juan Domingo Perón había visto, con su visión de estadista innato, : “… el comunismo siempre trabaja para sí en cualquier situación política y el "caldo de cultivo" es mejor, cuando más desfavorable es la situación social y económica y más caótica es la situación política; de la misma manera que ellos progresan cuantitativamente en los ambientes de represión violenta como ha sucedido con la dictadura argentina”. Se refería, como es lógico a la Revolución Libertadora. Lisa y llanamente nos señala el general, que el comunismo prospera en medio de la miseria y del hambre del pueblo, ya que es su mejor “caldo de cultivo”. En nuestra Patria, paulatinamente se amplía el mapa de la pobreza, por mas que se trate de disimular con los dibujos del INDEC. Parecería que se intentan aplicar los mismos planes vigentes para la época en que fue entrevistado el general. Desde la aparición del Justicialismo, Perón venía sosteniendo la necesidad de mantener una real Tercera Posición. Su pensamiento no permite, ni siquiera por vía deductiva, pensar que el comunismo y el peronismo puedan ir de la mano.
“Estas normas constitucionales corresponden a la doctrina que siempre hemos expuesto al pueblo y que el pueblo ha aceptado con la decisión de su voluntad desde el día que nos otorgó la autoridad y el poder para cumplirla. …” “ … Progresivamente hemos visto cómo han ido adhiriendo a nuestra concepción política, económica y social destacados dirigentes y pensadores de todos los países. Y reconociendo o no el origen argentino de esta doctrina, son cada vez más numerosos los hombres que en todos los pueblos no ven otra solución para lograr la paz que en una tercera posición distinta de la que significan el comunismo y el capitalismo. …” “ … Si consideramos las posibilidades del mundo occidental en cuyo campo nos hallamos geográficamente ubicados, advertimos que no le quedan sino dos caminos: o la guerra, de cuyas consecuencias quedaría una sola potencia sobre un mundo totalmente destruido, o la modificación de sus estructuras ideológicas, con la consecuente reforma en los órdenes político, económico y social. Del lado comunista también pueden darse dos caminos: o la guerra o bien la infiltración ideológica del mundo occidental.” “Advertimos con facilidad que el occidente no puede ganar ideológicamente en las actuales circunstancias al mundo comunista; y que al mundo comunista no le interesa modificar en las actuales circunstancias sus estructuras económicas, sociales y políticas. No queda, pues, para occidente otra solución que renunciar a su concepción individualista si quiere oponer una valla eficaz al avance ideológico del comunismo y ponerse a mitad de camino del extremo ideológico oriental si quiere sobrevivir. …” “ … Frente a un mundo absolutamente dividido en dos fracciones diametralmente opuestas de individualismo y colectivismo, nosotros realizamos en nuestro país, y proponemos a la humanidad, la doctrina del equilibrio y la armonía del individuo y la colectividad por la justicia social que dignifica al trabajo, que humaniza el capital, que eleva la cultura social, que suprime la explotación del hombre por el hombre, que produce la realidad positiva de los derechos del trabajador, del anciano, del niño y de la familia, … ”. Destacamos que, muy al contrario de lo que se quiere actualmente resaltar, a Perón no lo subyugaba adherir al marxismo. Según su doctrina, el peronismo o justicialismo, era una tercera posición, lejos del capitalismo salvaje y del totalitario marxismo internacional. Los años de la proscripción del peronismo, fueron aprovechados por sus detractores, para disfrazarse de peronistas ingresando al mismo con la bandera de Perón y de Evita. Adoptaron tal actitud, como se vio y se ve, con el fin de triturar al peronismo desde adentro.
“Es necesario vivir vigilantes, como todos vivimos. No porque tengamos autodefensas nos vamos a estrechar y a compartir con los que están enfermos de una enfermedad contagiosa." "Es necesario mantener cierta prudencia para evitar las infecciones. En la organización ocurre exactamente lo mismo. Tengamos cuidado con los gérmenes y desinfectémoslos a tiempo, que eso será siempre saludable. No les temamos, porque así como nosotros transitamos por la vida sin temor a las infecciones y a los microbios, y supervivimos debido a que tenemos nuestras autodefensas, de la misma manera nuestro Movimiento tiene sus autodefensas, las que se manifiestan inmediatamente que se detecta la presencia de un germen patógeno.” (…) Hasta cierto punto todo es tolerable y beneficioso; más allá comienza a ser intolerable y perjudicial. “Está bien que cambiemos los métodos de acción, que cambiemos las formas de ejecución, pero lo que no puede cambiar es lo que desde un primer momento hemos establecido como la gran línea directriz de nuestro Movimiento, de la cual no debemos apartarnos, pues si nos apartamos, no somos peronistas, sino de cualquier otra tendencia.” “Lo inconcebible es que digamos que somos peronistas y hagamos todo lo contrario de lo que el peronismo viene sosteniendo desde hace 30 años. Reitero: esto es inaceptable para nuestro Movimiento. (…) “Los que han de conducir el Movimiento Peronista en el futuro, cuyas autoridades saldrán de lo que decida este Congreso, deben pensar que nosotros estamos realizando una verdadera revolución, fuera del infantilismo revolucionario, que no es lo mismo. Estamos realizando una revolución, pero en paz, utilizando, como he dicho yo, dos ingredientes que la revolución pone en juego, que es la sangre y el tiempo. Si queremos ganar tiempo, gastaremos más sangre, y si queremos ahorrar sangre, utilizaremos más tiempo. Al gasto de sangre, nosotros preferimos el gasto de tiempo.” (…) “La liberación no es un problema de salir a matar todos los días a un extranjero que está en el país, y menos aún de recurrir al robo, al secuestro o al asesinato para resolver problemas, porque estos se resuelven con buena voluntad, en paz y con tranquilidad, si se sabe proceder inteligentemente.” (…) “Señores: en esto hemos sido siempre pacifistas. Lo he declarado toda mi vida. Soy un general, y a veces tengo que estar tirándome de la cola porque tengo todavía el general adentro. Esto no es cuestión de lucha cruenta ni violenta; más bien es una tarea de construcción permanente en la cual todos debemos poner la mejor buena voluntad para que se realice lo necesario para llegar al engrandecimiento del país y a la felicidad del pueblo argentino. Procediendo de esta manera se evitará tener que matar a un solo argentino. Esa ha sido la posición de nuestro movimiento.” El 1º de mayo de 1950, ante la Asamblea Legislativa, dijo el general Juan Domingo Perón que … “Podrá quedar tal vez, en nuestra tierra, algún antiguo explotador del trabajo humano que no pueda concebir una Nación Argentina socialmente justa; o algún astuto dirigente marxista a sueldo de intereses extraños a quien no le convenga nuestro justicialismo, porque le hemos hecho perder todos los argumentos que antes tenían; … y tal vez quede algún grupo de hombres sin patria y sin bandera que no pueda querer que seamos una Nación políticamente soberana desde La Quiaca hasta la Antártida y desde los Andes hasta las Malvinas... ¡pero ningún argentino de bien puede negar su coincidencia con los principios básicos de nuestra doctrina sin renegar primero de la dignidad de ser argentino! …” “ … En este momento se disputan el predominio del mundo de una parte el capitalismo y de otra parte el comunismo. Nosotros, que poseemos una doctrina nacional que no es capitalista ni es comunista, hemos creado en la Constitución Nacional los medios necesarios para defendernos de esos dos extremos. … Y para asegurarnos definitivamente contra la acción de sistemas que pueden atentar contra el sistema que nuestro pueblo ha querido darse para vivir, hemos establecido que: "El Estado no reconoce libertad para atentar contra la libertad, ni reconoce organizaciones nacionales o internacionales que atenten contra el sistema democrático que inspira a nuestra Constitución."
Para muestra bastan las siguientes manifestaciones de ese gran político argentino que fue Perón, que permitirán fuera de toda duda, separar la paja del trigo. Permitirán llegar a la conclusión, indudable, de que los grupos armados subversivos, que actuaron en la década del 70, conspiraban contra el gobierno del pueblo. Se habían separado del sentimiento del pueblo. Pueblo que cuando hubo que votar, eligió gobierno con más del 60% de los votos. Dirigiéndose a la multitud que lo aclamaba, dijo el general Perón, refiriéndose a los elementos subversivos armados que atacaban las instituciones de su gobierno: “… Pero hay pequeñas sectas, perfectamente identificadas, con las que hasta el momento fuimos tolerantes, que se empeñan en obstruir nuestro proceso; son los que están saboteando nuestra independencia y nuestra independiente política exterior; son quienes intentan socavar las bases del acuerdo social, forjado para lanzar la Reconstrucción Nacional. Son esos mismos que quieren que volvamos a apagar los motores. Son también los que, malintencionadamente, interpretaron mis mensajes o simularon hacerlo para interferir luego la unidad para la reconstrucción con una supuesta y complacencia para con los enemigos de este proceso. (Desde los balcones de la casa de gobierno junio 12 de 1974).
Unos días antes, el 24 de mayo de 1974, Juan Domingo Perón habló ante el Congreso Nacional Justicialista reunido en el Teatro Nacional Cervantes. Perón murió poco después, el 1º de julio. En esa oportunidad Perón se refirió a la importancia de la organización por sobre los liderazgos individuales. También condenó la violencia que consumía a la sociedad y en la que Montoneros tenía una responsabilidad apreciable. Es importante contrastar el discurso de Perón y el de Néstor Kirchner hoy día. Señalaba entonces el presidente Juan Domingo Perón (…) Decía, compañeros, que, indudablemente, a todos los que se dicen peronistas y desvarían ideológica o doctrinariamente, deberemos recomendarles que lean "La comunidad organizada", "La doctrina peronista", y "Conducción Política". (…) “Existen en el país un sinnúmero de ideologías y doctrinas diferentes. El que no esté de acuerdo con la doctrina peronista, nadie lo obliga a que se quede con nosotros: que se vaya. (…) De ahí que en los movimientos institucionales como el nuestro es necesario dejar que entren también algunos microbios, porque éstos generan sus propios anticuerpos y crean las autodefensas de la organización.” “En la defensa de nuestras organizaciones rige el mismo principio. Si a una persona, por cualquier causa, le aplican antibióticos, llega un momento en que estos antibióticos no le surten ningún efecto”. “En esto, no demos antibióticos; dejemos que esos gérmenes patógenos generen los anticuerpos, que suelen entrar en nuestras organizaciones. Pero tengamos la precaución de no dejar avanzar mucho las infecciones; porque, indudablemente, cuando esas infecciones llegan a cierto grado no se dominan ni aun con la penicilina.
El resquebrajamiento del mundo burgués era para Gramsci uno de los signos que le daban más esperanzas de triunfo. Una sociedad se desintegra, un bloque histórico se agrieta cuando comienzan a fallar los mecanismos de la sociedad civil. Es considerablemente más dificultoso enhebrar la gigantesca red social, de cualquier país, que deshacerla mediante los métodos gramscianos. Logrado el desprestigio de la clase hegemónica, de la Iglesia, de las Fuerzas Armadas, de los intelectuales, de los docentes, etc, el campo se torna orégano para apoderarse del poder. Este quebranto es, en gran parte, la obra de los intelectuales que empiezan a traicionar. Gramsci considera que se ha ganado una gran batalla cuando se logra la defección de un intelectual, cuando se conquista a un teólogo traidor, un militar traidor, un profesor traidor, traidor a su cosmovisión. Nada más efectivo que eso: suscitar la traición de algunos intelectuales a la cosmovisión tradicional, con el consiguiente acercamiento a la nueva hegemonía que aparece en el horizonte. No será necesario que estos “convertidos” se declaren marxistas; lo importante es que ya no son enemigos, son potables para la nueva cosmovisión. De ahí la importancia de ganarse a los intelectuales tradicionales, a los que, aparentemente colocados por encima de la política, influyen decididamente en la propagación de las ideas, ya que cada intelectual (profesor, periodista o sacerdote) arrastra tras de sí a un número considerable de prosélitos. El bloque comienza a resquebrajarse cuando un cierto número de intelectuales traiciona a los representantes de la hegemonía reinante. Es este un aspecto muy importante en la estrategia gramsciana: lograr el desprestigio de la clase hegemónica. Y algo más: lograr que los que se opongan o intenten oponerse al orden nuevo, los que denuncian su estrategia, sean reducidos al silencio. Esto es fácilmente conseguible a través de los órganos de difusión cultural; denigrar y ridiculizar a los que luchan contra la nueva cosmovisión, como si se tratara de gente retardataria, cavernícola, etc., que no está a la altura de los tiempos modernos. Tal fue uno de los métodos que, en la línea de Gramsci, sería predileccionado por el comunismo italiano, el de marcar a fuego al adversario. Gracias al dominio cultural, hoy ya no se hacen necesarios los campos de concentración para los adversarios lúcidos del marxismo. Ya no será necesario emplear el terror físico contra los disidentes intelectuales de la nueva cosmovisión, de la nueva hegemonía.”(http://www.salvador.edu.ar/juri/apuntes/Uncal%20Filosofia%20del%20D/Gramsci.pdf).
Perón intentó por todos los medios, convencer a sus seguidores, que su doctrina intentaba imponer una tercera posición, es decir ni con el capitalismo cruel, despiadado, ni con el materialismo ateo marxista. El propio fundador del Justicialismo, se encarga de desalentar a quienes intentaron, por todos los medios, confundir a la masa.
No se entiende que el actual oficialismo sostenga que ellos son peronistas, ya que no acuden a la doctrina del peronismo, la que dejan ostensiblemente de lado y desdeñan lo actuado por el Líder justicialista. Ha pasado desapercibido que casi no lo nombran al general Juan Domingo Perón. Cuando trasladaban su cadáver a la Quinta de San Vicente, como custodia le impusieron a dos bandas antagónicas, de sindicalistas desprestigiados, que no titubearton hasta en usar armas de fuego, en su "apasionado" recuerdo del lider. El pueblo, en su mayoría estaba trabajando, por lo que no advirtió la afrenta que se concretaba en ese momento. Cuando las aguas desciendan a su cauce natural, se darán cuenta del sacrilegio que significa tratar de esta manera a quien fue presidente de los argentinos. Esa falta de respeto, no será gratuita. A mayor abundamiento, colocan la figura de Evita, no en el lugar que corresponde, sino le inventan un lugar donde ellos desean que esté.
Malinterpretan la ideología justicialista, la que acomodan a sus pretensiones. Los guerrilleros subversivos marxistas, infiltrados en el peronismo, como no confiesan que son marxistas, habida cuenta los escasos votos que lograron los partidos que sustentan tal ideología, apelaron a distintas argucias, con tal de poder lograr disimular sus verdaderos designios. Pero, quienes conocemos el sentir del general Juan Domingo Perón, estamos en condiciones de poder afirmar, en forma rotunda, que esta gente de peronista tenía sólo el nombre. El que utilizaban para desinformar, para estafar moralmente a los verdaderos peronistas. Una suerte de moderno “Caballo de Troya” criollo, enquistado en el cuerpo de la República, con el avieso propósito de destruir sistemáticamente a los pilares en que se basa la Nación Argentina. En una palabra, mediante tal actitud, cumplieron acabadamente, ortodoxamente, con lo postulado por uno de los fundadores del partido comunista italiano, Antonio Gramsci. Integrantes de grupos guerrilleros, lograron introducirse oportunamente en el partido Peronista, escalando posiciones ya que conocían a la perfección el Cursus Honorum necesario ,para arribar a la cima de este movimiento popular. Ante la carencia, lamentable carencia para ellos, de votos populares, elípticamente ingresan al Partido Justicialista, por la ventana. Nunca pudieron acceder mediante el sufragio popular, ya que el pueblo, los que trabajaban, no simpatizaban con ellos .En cierta forma, su numen fue el citado Antonio Gramsci, quien pregonaba que previamente debía procederse a la destrucción de ciertas instituciones, que funcionaban como principales pilares en el régimen capitalista, para apuntalar al régimen dominante. Leyendo, en su parte pertinente, lo postulado por este pensador comunista italiano, podremos observar que el citado ha sido un profeta, un agudo observador de la sociedad de su época. Ha sido quien imaginó, con sus agudas observaciones, habida cuenta su imaginación frondosa, las rutas que debían seguir quienes persiguieran hacer estallar el aparato estatal de esa época. Sostiene el pensador Antonio Gramsci, en sus Cuadernos desde la Cárcel, escritos mientras purgaba una condena de 20 años de prisión, impuesta por la Justicia Fascista, lo siguiente: “Tal sería el blanco inicial de la estrategia de destrucción: lograr el desprestigio de la clase hegemónica, de la Iglesia, del ejército, de los intelectuales, de los profesores, etc. Habrá incluso que aprovechar las ideas mismas de las clases dirigentes, empleando por ejemplo su mismo lenguaje. Habrá que enarbolar las banderas de las libertades burguesas, de la democracia, como brechas para penetrar en la sociedad civil. Habrá que presentarse maquiavélicamente como defensor de esas libertades democráticas, pero sabiendo muy bien que se las considera tan sólo como un instrumento para la marxistización general del sentido común del pueblo.”
“Y sabe también que debe unirse estrechamente a sus compañeros de clase, más aún en los momentos de lucha… los amenazantes anuncios de Lastiri y Perón que dan vía libre a los organismos represivos y paramilitares, son claros indicios de un significativo incremento de la represión. Los organismos de seguridad se reúnen públicamente para planificar la lucha contra la "subversión", es decir contra los revolucionarios, tal como se hacía en tiempos cercanos…”“Las organizaciones armadas FAR y Montoneros y parte de la Tendencia Peronista Revolucionaria han cometido un grave error muy notable y perjudicial para el campo popular, especialmente a partir del 25 de mayo: confiar ciegamente en Perón y basar toda su política en esa confianza.
Hoy que se ve claramente ese error puede ser subsanado por el peronismo progresista y revolucionario y retomar una línea independiente del peronismo burgués y burocrático que encabeza Perón, una orientación independiente y combatiente que los aproxime y una a sus verdaderos compañeros, a sus verdaderos aliados, las organizaciones armadas no peronistas y el resto del campo popular. … Perón trata de comprometer y atar a toda la posible oposición con una argumentación legalista que le proporcione razones a su política represiva. “ “Lo dice con toda claridad en su mensaje a los gobernadores: "No admitimos la guerrilla porque yo conozco perfectamente el origen de esa guerrilla. Los partidos Comunistas que en otros países se ha visto que han ido a su destrucción dentro de la ley han querido salirse de la ley para defenderse mejor. Eso no es posible. No es posible dentro de un país donde la ley ha de imponerse, porque la única manera de no ser esclavos es siendo esclavos de la ley" (...)"Cuidado con sacar los pies del plato, porque entonces tendremos el derecho de darles con todo". Creemos que estas manifestaciones son útiles para reexaminar, para valorar con exactitud el accionar de los denominados demagógicamente “jóvenes idealistas” y nada mejor para ilustrar, a quienes no vivían en esa época o para recordar a quienes pasamos por ese sangriento y cruel período, en que la guerrilla intentaba de todas las formas posibles, derribar a un gobierno constitucional elegido por mas de 6 millones de argentinos, y encabezado por el hoy denostado general Juan D. Perón. Embozadamente, aprehendiendo los más nobles sentimientos de la juventud, del pueblo todo, disfrazaron su verdadera intención criminal. Pasados los años, observamos que al parecer, ni la clase obrera, guarda un mínimo de gratitud al hombre que le dio los derechos que hoy goza. Traidores y desleales existen en todas partes…